RESUCITA EN NOSOTROS LAS GANAS DE APRENDER

Señor, tú sabes la cantidad de ideas que tenemos grabadas en la mente.

Muchas de ellas no nos hacen bien, sino que nos resecan el Amor.

Ayúdanos a desaprender todo aquello que nos aleja de ti y de los hermanos

y refuerza en nosotros la capacidad de renovarnos, de comenzar de nuevo,

De resucitar a tu novedad, a la fuerza de tu mensaje,

al espíritu apasionante de las bienaventuranzas.

No permitas, Señor, que nos quedemos anclados en el dolor,

en la queja, en el lamento ni en los miedos de nuestras cruces.

Resucita en nosotros la fraternidad del Jueves Santo

y despiértanos a la amistad, a la alegría inmensa de saberte en nuestro corazón.

Tú vienes a resucitar en cada uno todo aquello que tenemos grandioso,

olvidas las pequeñas miserias, remordimientos y culpas,

impulsando en el corazón de cada uno la pasión plenificante de VIVIR,

viendo en cada persona un hermano, que nos necesita y queremos,

y poniendo en marcha todas nuestras fortalezas para construir tu Reino.

El mundo está necesitado de gente que viva en la esperanza,

que abandone el lamento, el desencanto, el recuento negativo

y se instale en el gran sueño que tienes tú, Señor, para toda la humanidad,

sumando las potencialidades de cada uno, para que, complementándonos

hagamos que todo ser humano viva bien y que la sociedad sea una gran familia.

Resucita en nosotros la pasión de la novedad de tu impulso,

para que este año, sea la auténtica y última semana santa que nos lleva a la Vida,

que nos saca de la mediocridad somnífera, de los ritos que nos suben el ánimo,

pero que luego nos llevan a la rutina de perder tu pasión y tu dinamismo.

No permitas que seamos tibios, no nos dejes vivir sin disfrutarte,

sin sentir la fraternidad que nos inunda, sin gozar de la tarea que nos ofreces…

T

Tú eres nuestro gran tesoro, Señor,

tú despiertas en nosotros lo mejor de cada uno,

tú manejas nuestras fragilidades y, con todas ellas,

nos haces bienaventurados, felices, plenos, apasionadamente tuyos

y resucitadores de cada pequeña muerte o adormecimiento que haya alrededor…

Hoy, resucitados, Señor, cómplices de tu Reino,

sentimos que el corazón se nos llena de risas y la boca de canciones.

¡Vamos juntos a contarlo y contagiarlo!

CRISTO HA RESUCITADO y nosotros con El.

Mari Patxi

Resucitó

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