Querido Dios

Querido Dios: hoy me dirijo a ti en mi correspondencia porque ando un poco preocupada por las cosas del querer y de la sexualidad. ¡Me encuentro tanta gente que tiene tatuado en el inconsciente que su corporalidad está reñida contigo! que cree que tú andas vigilante para pillarnos en falta, como si nos hubieras dado el cuerpo nada más que de adorno y todo lo que se haga con él está mal visto por ti…!

Conozco a cantidad de parejas que no terminan de gozar de su encuentro sexual porque tu fantasma está entre los dos, tu perenne enfado y tiranía por lo que no es políticamente correcto para ti, anda siempre rondando su juego sexual, su comunicación corporal. ¡Qué pena que desconozcas cómo nos sueñas felices y como nos llenas de pasión por la vida, cómo nos plenificas e impulsas hacia la plenitud!…

Yo querría gritar a todos los vientos que tú nos has dado este cuerpo para querer, que tiene miles de terminaciones nerviosas y posibilidades de comunicación que le hacen embellecerse, expresarse, encontrarse y fundirse en un abrazo y en una entrega completa y plena como es el amor que tú nos enseñas. Una característica que nos diferencia de los animales y con la que nos has dotado a los seres humanos es que podemos comer sin tener hambre y hacer el amor en todo tiempo. Y además tenemos el salero de embellecer cada necesidad que tenemos; para la de guarecernos del frío inventamos la decoración, para la de abrigarnos tenemos la moda, para la de alimentarnos tenemos la gastronomía, para la necesidad de cobijarnos creamos el arte, y así sucesivamente.

Me gustaría proponer que igual que en la gastronomía el que más y el que menos va haciendo sus pinitos de romper con la rutina en la comida, añadiéndole una dosis de variedad y estética, en la sexualidad también fueran dando pasos de crecimiento con erotismo, poesía, variedad, placer, ternura, humor y picardía, mientras disfrutan de su cariño y de su historia común. Es el encuentro sexual el único modo de comunicación que se vive en exclusividad porque todas las demás relaciones se pueden repetir, como la amistad, la paternidad, la fraternidad, etc. pero el recorrerse piel a piel, descubrirse, conocerse, hacerse experto en uno mismo y en el otro, esa magia de belleza y expresión sublime del amor, sólo se da en el encuentro afectivo sexual.

En muchas mentes femeninas todavía anda paseándose el fantasma de Eva, aquella mujer maléfica que indujo al varón a caer en el deseo sexual, y frenan toda creatividad y espontaneidad que les brota del alma, en aras de una fidelidad a ti, Dios, que te imaginan alérgico al amor, al erotismo y al divertido juego de dos cuerpos y almas que se ríen al unísono entre caricias y arrumacos. Y ahí andan muchos hombres, convencidos también de que a ti no te van estas cosas, aguantando aburrimientos y rutinas, y algunos de ellos escapándose a vivir sus fantasías fuera del hogar o borrándolas de su mente como si de enfermos sexuales se tratara, no vaya a ser que tengan razón tus representantes, que casi siempre suelen tocar estos temas para expresar tu furor… o para manipular al personal, ellos, los célibes, los que no deberían tener ni idea de esto, porque se les supone inexpertos en la materia. He de decirte, Señor que a vivir bien la sexualidad se va aprendiendo con los años de vida en común, de ternuras y juegos.
Perdona que me meta con tu gente, los expertos, esos que han controlado las conciencias del personal en este tema del sexto, sin t, del sexo, y curiosamente se han metido menos con la solidaridad, la economía y la justicia, algo que es mucho más grave y urgente en nuestra vida de cristianos.

Bueno, no son todos los tuyos, los anunciadores de tu buena noticia, los que malforman conciencias, pero han sido muchos y yo me enfado cada vez que conozco un nuevo caso, y ahora estamos en tiempos en que se está retrocediendo en esto de hacer a los cristianos libres, adultos y maduros y se nos vuelve a infantilizar y a hacernos dependientes … Eso tienes que reconocerlo, Dios mío, que tienes un problema serio con tu Iglesia, que se te está encogiendo y volviendo conservadora en muchos rincones de nuestra tierra, en vez de ser liberadora y
dinamizadora de vida en abundancia.

A propósito de esa vida en plenitud que tú Jesús viniste a proponer, he de decir que tiene mucho que ver con el vivir intensamente todas las facetas de la persona. Y la sexualidad es una de ellas. No puede una persona ser madura si no se lleva bien con su cuerpo, si no lo reconoce como su tarjeta de presentación y sabe utilizarlo para comunicarse lo mejor posible, para gozar, sonreír, abrazar, seducir, descubrir… y muchos verbos más que tienen que ver con hacer el amor con los cinco sentidos, bueno, con los siete, porque también es necesario usar el sentido del humor y el sentido común.

No sé si me pasaré un poco, Señor, pero en mis charlas recuerdo que al caer de la tarde, cuando nos examines del amor, nos preguntarás por todas esas veces que hemos sido sosos en el amor, perezosos, poco creativos, apresurados, distraídos, rutinarios, que no nos hemos entregado del todo porque estábamos divididos, pensando en otras cosas en vez de ocuparnos en dar nuestro amor del todo y saber recibir al otro del todo.

Hoy te pido, Dios mío, que cures a la gente de esos miedos inconscientes que les impiden amar a fuego lento y con ternura, y que les ayudes a descubrir que el orgasmo lo inventaste tú y que estos cuerpos tan complementarios nos los has regalado para hacer que nuestras historias de amor y juego sexual duren hasta el fin de nuestros días, de los que brote la ternura, la chispa del encuentro y el agradecimiento a ti que nos has hecho únicos y mágicos.

No dejes de ocuparte de tu gente, de la que aún no está reciclada en estos temas y anda llenando de culpa y escrúpulos a la gente, hasta el punto de hacerles alejarse de ti del todo, por vivir una vida sexual plena. Hay que recuperar a esos hermanos alejados por una información equivocada. ¿Cómo lo podríamos hacer? Yo voy contando a mis amigos lo bien que has hecho las cosas y lo que te gusta que nos queramos bien. Un abrazo
Mari Patxi REVISTA HUMANIZAR

2 pensamientos en “Querido Dios

  1. Gracias mi querida amiga, te llamo asi porque llevo como 3 horas de conocerte y me parece que te conozco de toda la vida. Nunca he podido escribir como tu lo haces, pero desde luego pienso esactamente igual que tu, del sexo, la familia, la iglesia, etc….siempre formo el guirigai, cuando hablamos en familia o en grupo de amigos o conocidos, por expresarme como tu, en todos estos temas.La jente santurrona, beata,escrupulosa y tiquismiqui, se escandalizan de nuestra manera de pensar, pero peor para ellos. Eres lo mejor de lo mejor, que Dios nos ha dado, un beso grandisimo para ti.

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