CARTAS ALREDEDOR DE LA SEXUALIDAD

1 ESCRIBIR, POR NO CALLAR

Si, mejor escribir de las cosas del sexo que esconderlas, callarlas, envolverlas de oscurantismo y misterio. Por eso me he propuesto conseguir con estas líneas que toquemos los temas cotidianos de la sexualidad con la misma naturalidad con la que ocurren en la vida y con la misma belleza con la que Dios las creó, porque, aunque no lo parezca, fue El, precisamente, el que nos dio estos cuerpos atractivos y nos hizo variados y capaces de seducir y comunicar, para un mejor encuentro de unos con otros y para el disfrute de la pareja y mantenimiento de
la especie humana. ¿No es suficiente importante la misión que la sexualidad tiene en nuestra vida?

CARTAS EN TORNO A LA SEXUALIDAD

Queridos nietos: Me ha extrañado esta tarde oíros jugar y comprobar cuántos nombres usabais el grupo de niños para denominar los genitales. Es curioso. Sabéis nombrar perfectamente cualquier parte del cuerpo y todos sus órganos y resulta que para nombrar los relativos a la sexualidad ya vais aprendiendo los sinónimos de mal gusto que utilizamos los mayores.

 

Mirad, es que en las cosas de la sexualidad, aquellas que nos diferencias a hombres y mujeres, como son el pecho, el pene, la vagina o los testículos, resulta que la gente que siente pudor al hablar de ellos, en vez de hacerlo con naturalidad, los nombra de mil formas distintas, muchas de ellas ridículas y otras feas o misteriosas. Y es que hay personas que creen que le sexualidad, esa atracción que sentimos hombres entre y mujeres, ese juego que hacemos para decirnos el cariño, comunicarnos de forma especial, reproducirnos y sentir placer, es algo malo y que pertenece a la parte oscura y negativa de la persona.

Y me importa mucho que sepáis, ya desde muy pequeños, que no hay nada malo en el ser humano, que todo es bello y atractivo, que cada persona posee una cualidades y un cuerpo único. Nadie tiene las neuronas ni las células como otro y todos poseemos un atractivo que nos hace especiales e irrepetibles.

Ahora sólo notáis la diferencia de si sois niño o niña en vuestros genitales, pero, poco a poco iréis aprendiendo a comportaron de una manera diferente, según vuestro sexo. Algunas veces hombres y mujeres nos comportamos como si fuéramos enemigos y como si no pudiéramos entendernos, pero la realidad es que nos atraemos y nos gustamos, como les ocurre a vuestros padres, abuelos y a todas las parejas que tenéis alrededor.

Y porque se atraen y se quieren, deciden vivir toda su vida juntos y de su amor y su juego sexual nacisteis vosotros, como todos los niños del mundo, que nacen del encuentro de hombre y mujer, de su relación afectivo sexual, que es algo que les une y les pone contentos, que fortalece su relación y su amistad y les hace divertirse juntos y jugar con sus cuerpos y su persona entera.

Poco a poco iréis conociendo cómo están hechas las mujeres y los hombres y cómo se parecen y se diferencian. Pero ahora, como en todo lo que vais aprendiendo, elegid el tener un lenguaje limpio y bonito. Procurad llamar a todas las cosas por su nombre, especialmente a las partes de vuestro cuerpo que son muy importantes y no hay que disimularlas ni ignorarlas. Con esto de la sexualidad pasa como cuando a un niño le dicen que coma “chicha”, en vez de decir carne, como si el niño fuera tonto o incapaz de pronunciar las palabras tal cual son.

Muchos adultos en la sexualidad se comportan como niños y son incapaces de hablar en serio de estos temas y sólo se atreven a decir burradas y ordinarieces, en vez de expresarse como personas inteligentes, que van aumentando sus conocimientos poco a poco, como todo en la vida.

Algunos creen que las cosas de la sexualidad están reñidas con las cosas de Dios, lo que es una barbaridad, pues fue El quien inventó el sexo y el orgasmo y el que dotó al ser humano con este cuerpo y esta personalidad tan bonita y tan única. Lo que a Dios le gusta es que nos gustemos como somos, que nos queramos y que sepamos vivir la intimidad sexual con una persona, no con muchas, pues entonces se pierde capacidad de entrega y de intimidad, así que, de vez en cuando, acordaos de dar gracias a Dios por ese cuerpo único que os ha regalado, de niña o de niño y que un día será de mujer y de hombre, de madre y de padre, preparado para el encuentro y para el amor. Y como las cosas de Dios con lo que tienen que ver es con las cosas del querer, pues es el más interesado en que vivamos una sexualidad feliz, liberadora y entregada.

Yo, desde aquí, quiero dar gracias a Dios por este cuerpo mío de mujer que ha vivido en sí mismo el milagro de ser madre tres veces y la de vivir el encuentro sexual con gozo y con pasión, cada vez con más pasión. ¡Qué bien hace Dios las cosas! ¿Verdad?

Os quiero tanto a todos!!!

CINCO COSAS QUE DESAPRENDER

1.- La sexualidad es algo misterioso, oscuro y pecaminoso.

2.- Dios está pendiente de nuestra vida sexual, para pillarnos en falta.

3.- Los órganos sexuales se denominan de muchas maneras, porque es mejor hablar de ello en tono de broma, que llamar a las cosas por su nombre, e intentar vivir bien la sexualidad.

4.- Es pecado mirarse, gustarse, seducir, variar en el juego sexual y disfrutar en pareja.

5.- El hombre es más macho si tiene más deseo y presume de actividad sexual.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- La sexualidad es un regalo de Dios para la comunicación.

2.- Todas las partes de nuestro cuerpo son bellas, dignas y tienen nombre propio.

3.- Dar demasiada importancia al sexto mandamiento es un error cristiano grave, pues las cosas de Dios tienen que ver con el amor, la justicia, la fraternidad, la felicidad y la plenitud de la persona.

4.- Al final de la vida Dios nos pedirá cuenta de si hemos amado de verdad, y utilizado nuestras capacidades corporales para comunicar el amor, para disfrutar y para fortalecer nuestra pareja o hemos sido pasivos o precipitados sexualmente.

5.- Los temas de sexualidad se deben hablar con naturalidad, pero en clima de comunicación íntima y profunda y no en plan ordinario y jocoso. A veces las personas que tienen problemas con su sexualidad son las que más hablan del tema en tono de broma o se jactan de ello.

Mari Patxi Revista Humanizar

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