SE OYE, SE COMENTA, SE RUMOREA…, QUE SE AVECINA UNA NAVIDAD ESPECIAL

Después de haber celebrado un montón de fiestas navideñas, durante 65 años, me he enterado que, como consecuencia de la crisis económica mundial, tan brutal, que estamos viviendo, en vez de volver a representar otro ensayo de la navidad, y ya que el pasado diciembre fue el ensayo general, por lo visto, este año se va a producir la navidad auténtica.

No me he enterado demasiado bien, pero, como hay tantos avances tecnológicos, tantos descubrimientos científicos impresionantes y tantas personas llevando a cabo exhaustivos estudios sobre la situación de la humanidad, creo que se ha inventado una especie de perfume que, lanzado al espacio, purifica la atmósfera que envuelve el globo terráqueo y produce un efecto estimulante, compasivo, revitalizante, sosegante, conciliador, armonizador, universalizador y justo al que lo respira.

El tema es serio, pues, resulta que unos cuantos científicos inquietos, soñadores, investigadores, gente de fe en el género humano y sensibles a los gritos de parto con que hoy gime la humanidad, han inventado un producto que, inhalado, producirá un cambio inmediato en el corazón de las personas, que afectara a su propia vida, estructuras sociales y realizaciones humanas, de forma que el bien común será prioritario en la forma de ser y actuar de todos.

En resumen, se trata de un artilugio que con un solo clic que se de, en cualquier parte del globo terraqueo, envolverá la atmósfera de esta especie de “perfume emocional” que llegará a todos los seres humanos, los cuales nada más inhalarlo, sentirán una agradable y definitiva transformación del sentir personal. Será como si se llenaran de la seguridad de saberse hijos de Dios y sentirse hermanos de todos los hombres y mujeres de la tierra. También experimentarán que Dios se hizo hombre en Jesús, para enseñarnos la mejor manera de vivir, para contarnos cuánto nos quiere Dios y el gran sueño de felicidad y plenitud que tiene para todos los seres humanos. Inmediatamente se abandonará todo lenguaje lírico y poético sobre el amor, que con frecuencia oculta el auténtico mensaje de Jesús y se hará realidad la fraternidad, el reparto de los bienes del mundo, con justicia y habrá, por fin, comida, trabajo y goce para todos los seres de la tierra y se amará de verdad, en la vida de pareja, en las familias, en el trabajo, en la calle, en los gobiernos, y todo el mundo tendrá música en el corazón, se le llenará el cuerpo de risas y la boca de cantares. Desaparecerá toda pobreza, se aliviarán todos los sufrimientos, se reestablecerá la dignidad a los pobres, se descubrirá que vivir es apasionante y que uno puede ser feliz a tope y hacer felices a los demás, compartiendo los bienes, dando limosna de lo de dentro, confidenciando la propia vida, generando amistad y encuentros por doquier, sintiendo la misma felicidad de los pobres al ser libres y necesitar poco, para que haya de todo y para todos, como respuesta al sufrimiento y problemas de tantos hermanos que antes no podían cubrir sus necesidades básicas, ni tener una vida digna.

Con estos sentimientos tan puros en el corazón de las personas, ya no se quedarán tranquilos y satisfechos con ser buena gente, sino que sentirán las necesidades y problemas ajenos como propios y se comprometerán todos en resolverlos, hasta que no quede en toda la humanidad un solo ser que viva una situación injusta, explotación, necesidad, soledad o tristeza, porque todos, hechos una piña, se ayudarán entre sí a levantarse el ánimo, la casa, la salud o la familia.

Un perfume embriagadorY con estos estímulos en el corazón, habiendo desaparecido toda vanidad y codicia, habrá para todos menores jornadas laborales, que coincidirán con las de los estudios y habrá tiempo para hacer familia, tener ocio, sosiego, descanso y reflexión. La ilusión será contagiosa y todos, todos, todos, vivirán felices y contentos, inventando juntos el futuro, tan opuesto al sistema anterior, seguirán aumentando los sueños y encontrando los pequeños trucos para hacer de la propia vida una obra de arte y de implicarse para que la de los demás también lo sean. Y gozarán una alegría nueva, al no sentirse nunca más huérfanos, sabiendo que tienen un Padre que les quiere tanto. Todo esto se irá preparando a últimos de noviembre y se logrará del todo esta NAVIDAD 2011.

En cuanto tenga más noticias os las confirmo. Os mantendré informados. Mientras, ahí va un abrazo,

Mari Patxi

CARTA A MIS HIJOS MARTA Y JAVIER

CARTA A MIS HIJOS MARTA y JAVIER

Queridos hijos:
esta carta va dirigida a los dos, porque nacisteis el mismo día. Sé que sois muy distintos y que no os suele gustar leer las mismas cosas, pero en esta ocasión quiero que vaya dirigida a los dos precisamente por eso, por que sois tan maravillosamente distintos por vuestras diferencias de mujer y de hombre. Me parece importante que tanto uno como otro tengáis una buena relación con vuestro cuerpo y conozcáis su funcionamiento así como el del otro sexo.

Llegasteis a este mundo uno detrás de otro, con unos minutos de diferencia. Ya dentro de mí estaban vuestros cuerpos juntos. Luego habéis jugado durante mucho tiempo juntos y amigos, hasta que las diferencias os separaron. De pronto un día a ti Marta, tu hermano te resultaba un poco “burro” y a ti Javier tu hermana te parecía “mimosa”. Uno tenía preferencia por los coches mientras que otra quería jugar a las mamás con todo lo que tenía alrededor.

Crecisteis juntos, compañeros de juegos y de colegio, pero es ahora cuando más se diferencian vuestros cuerpos. Tú, Marta, te estás haciendo mujer. Tu cuerpo se va curvando, se está poniendo precioso, atractivo, femenino. Van tomando forma tus pechos, que se adivinan bajo tu ropa, nace vello en tu pubis y en las axilas y pronto tendrás la primera regla. Todo esto parece un poco caótico, pero es lo normal.

Mientras, tú, Javier, también vas cambiando, no sólo porque te crecen brazos y piernas, manos y cuello demasiado deprisa, como a tu hermana, sino que también tu pene está creciendo y dejándose notar, al igual que los testículos. También tus axilas y tu pubis se han cubierto de un vello. Pero es tu voz lo que más se nota distinta en esta época de la vida. Parece que todo tu cuerpo de hombre grita que ya no eres un niño.

Lo que está ocurriendo en vuestro cuerpo es que el organismo está poniendo en marcha un nuevo sistema hormonal. Es posible que os sintáis un poco torpes en este cuerpo nuevo. Os miraréis una y otra vez en el espejo, controlando la forma y el tamaño. Quiero recordaros que vuestro cuerpo se va preparando para el amor, para la comunicación, para el encuentro hombre y mujer. Todos los cuerpos son diferentes. No hay dos mujeres con el pecho igual, como no hay dos hombres con el mismo tamaño de pene. Os recuerdo a los dos que el tamaño no guarda relación con el placer sexual.

Vuestro cuerpo se está transformando, pero también dentro de vuestra personalidad se está produciendo un cambio tremendo. Ya no pensáis ni sentís de la misma manera. Ya vais teniendo vuestra propia opinión en muchas cosas. Os gusta contrastarla con la de los adultos y eso está muy bien, para que cada uno os hagáis un ser independiente, que sabe ocupar bien su lugar en el mundo, que está reservado sólo para él.

También habrá momentos en que nos os aguantéis a vosotros mismos. Estáis raros, picajosos, susceptibles y maravillosamente encantadores al mismo tiempo… Es normal, todos hemos sido un poco insoportables en la misma etapa de la vida y todos tenemos derecho a cambiar de humor. Pero en vuestra edad se nota mucho más y eso os hace sentiros mal. No pasa nada, aunque a veces nos impacientemos, que sepáis que nos tenéis incondicionales a todos los de la familia. Os ayudaremos a pasar esta etapa lo mejor posible y recordad que a vuestros hermanos también les llegará.

Cuando tengáis ratos de melancolía o deseéis encerraros en un mutismo total, para no ver ni oír a nadie, pensad que es vuestro lío psicológico natural el que os mantiene así, pero no os toméis demasiado en serio. Al momento siguiente posiblemente estéis de nuevo encantadores y dicharacheros.
Ser adolescente significa sufrir y disfrutar, amar y odiar, quererlo todo de una vez o pasar olímpicamente de todo lo que te rodea.

Queréis aprenderlo todo, vivirlo todo, verlo todo…, es vuestro derecho a la experiencia, a la vivencia, a conocer y disfrutar, ya que en cada uno de vosotros hay un mundo interior y exterior por descubrir y queréis hacerlo solos. Pues sabed que aquí, muy cerquita, está vuestra familia que os quiere, confía en vosotros y os tenderá una mano siempre que lo necesitéis.

Creced, disfrutad, amad mucho. Aprended los dos cómo es el cuerpo de una mujer. El milagro que se produce cada mes dentro de su cuerpo, preparado para la maternidad, como se prepara la habitación a un invitado que anuncia su visita. Luego no viene y se renueva el dormitorio. Eso pasa con la sangre que regla la mujer cada ciclo y que volverá a acumularse en espera de ser fecundado. Aprended también lo que le ocurre al hombre con sus poluciones nocturnas que le sorprenden, con su sexualidad más externa que la de la mujer. Es precioso pensar que cada uno de vosotros podría vivir un día la maternidad o la paternidad, si así lo decidís. Vuestro padre y yo tuvimos la suerte de vivir la espera de vosotros dos, que ocupabais más sitio que otros, dabais más guerra que otros y costó sacaros adelante. Hoy nos parece mentira que aquellos dos seres os hayáis transformado en ese hombre y esa mujer que tanto ocupan en esta casa..

Los hombres y las mujeres somos muy diferentes, incluso en alguna etapa de la vida parece que somos incompatibles… pero no es así. Dios nos ha creado complementarios, con unas capacidades especiales a cada uno. Y cuando en el encuentro hombre y mujer cada uno ayuda al otro a sacar lo mejor de sí mismo, los dos se vuelven unos seres fantásticos, completos, armónicos y plenos. Porque las mujeres tenemos unas cualidades femeninas, como son la ternura, la estética, la sensibilidad, y los hombres otras cualidades masculinas, como la lógica, la concreción, la racionalización. Pero dentro de cada persona están dormidas esas capacidades del sexo contrario y al vivir el amor la mujer se hace más práctica, más astuta, más racional y el hombre se hace más sensible, más tierno, más exquisito. Y esa es la maravilla de la pareja, que hace a cada uno aún mejor.

Javier, respeta a todas las chicas con las que trates como te gusta que respeten a tu hermana y tú, Marta, haz lo mismo, trata a todos los chicos como Te gustaría que tu hermano fuera tratado. Pensad que los cuerpos y la personalidad de los demás son tan sagrados como los vuestros.

La sociedad gasta muchas energías en marcar la diferencia entre hombre y mujer, pero no ayuda nada a que nos complementemos, a que nos hagamos amigos, a que nos hagamos el uno al otro más pleno, más persona. Vosotros dos, Marta y Javier, sed de los que construyen una sociedad nueva, donde vivan bien hombres y mujeres, porque todos nos ayudemos a crecer, a desarrollar lo mejor que llevamos dentro y a vivir nuestra propiainclinación sexual, que no todos la vivimos de la misma manera.

Este mundo os necesita. Quizás cada uno de vosotros forme una familia donde se viva el amor, donde nazcan unos hijos felices, constructores de ese mundo nuevo que está por hacer, porque, se me había olvidado recordaros, que el mundo anda muy pachucho, que hay mucha desigualdad social, sexual, racial, y que hace falta gente maja que aporte su grano de arena para que esto funcione
mejor.

Hoy le pido a Dios, que os quiere y os conoce todavía más que yo, que os mantenga bien abrazados, que os sugiera el mejor modo de crecer, de amar, de expresar, de gozar… y que os prepare para que con vuestra presencia desaparezcan algunas de las heridas que entorpecen la felicidad de tanta gente.

Marta, Javier, que viváis la vida con los cinco sentidos, mejor dicho, con los siete, también con sentido del humor y con sentido común. Que no se os quede nada por disfrutar, por amar, por mejorar… Os quiero tanto

MAMÁ

CINCO COSAS PARA DESAPRENDER

1.- El hombre es superior a la mujer en los temas de sexualidad.

2.- Mujeres y hombres siempre estamos discutiendo o buscándonos porque nos interesamos.

3.- Los hombres tienen que aprovecharse de las mujeres y ellas defenderse de ellos.

4.- Los chicos siempre quieren sexo y las chicas tienen que hacer lo mismo para no ser menos.

5.- El otro sexo tiene siempre más suerte. Es un rollo que las chicas se embaracen.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- Mujer y hombre son complementarios y la sexualidad les ayuda en su encuentro y comunicación.

2.- Se nos ha enseñado a hacernos el amor o la guerra, pero no a ser amigos los hombres y las mujeres, que es lo más importante que puede conseguir una pareja.

3.- Hombres y mujeres somos responsables de nosotros mismos y no debemos hacer a nadie nada que no nos gustaría que nos hicieran. Es importante saber respetarse mutuamente.

4.- La relación afectiva-sexual es algo muy valioso y especial que se vive entre dos personas y hay que saber vivirlo con respeto, cariño, responsabilidad y delicadeza. Hay que ser adulto para amar, porque la sexualidad no es un juego de niños, es algo sagrado que brota del amor.

5.- La mujer y el hombre viven la sexualidad de muy diferente forma, ambas son preciosas. Los dos tienen que ser conscientes y responsables de su sexualidad y de las consecuencias posibles.

Mari Patxi Revista Humanizar

FAMILIA ABIERTA, escuchando al mundo

FAMILIA ABIERTA, QUE ESCUCHA AL MUNDO

Querida familia: Ando dando vueltas y más vueltas a la cabeza. Mi cuerpo no anda bien, hay algunos problemas de trabajo en la familia, la enfermedad parece que nos visita y andamos un poco apretados económicamente. ¡Vaya, que tenemos coartada para no hacer otra cosa que preocuparnos sólo de nosotros!

Al caer en la cuenta de esta actitud familiar, de escucharnos sólo a nosotros mismos, compruebo que es algo socialmente “bendecido”, que se ve como lo más natural del mundo, e incluso que lo “antinatural” es vivir escuchando los gritos de la humanidad, los quejidos de los hermanos que sufren. La verdad es que no tienes más que echar una ojeada a la prensa o escuchar las noticias y, por muy insensible que sea uno, se da cuenta de la cantidad de dolor e injusticias que envuelven la vida de muchas personas. Lo malo es que, aunque uno quiera escuchar con el corazón y captar cómo viven los otros hermanos, se nos ha ido creando una especie de pátina en el oído, o en la mente, o no sé bien donde, que hace que inmediatamente de sentir compasión por alguien, pasemos a hablar de un anuncio de cualquier bobada, en la fracción de un segundo. ¡vaya, que nuestra solidaridad es instantánea, de urgencia, y que el efecto fraterno de removernos para actuar en favor de los otros, para apoyar su causa, o para trabajar en que las cosas cambien, nos dura lo que tardamos en leer, escuchar o ver la noticia. Nada más despertársenos la misericordia, viene un anuncio que nos produce un deseo y la inmediatez de la solidaridad se nos queda dormida en un flash instantáneo.

Hoy he recibido un montón de correos electrónicos y algunos de ellos me invitaban a donar zapatos para Africa, juguetes para niños necesitados, firmas para apoyar causas injustas, personas que necesitaban trabajo, gente que buscaba trabajadores y hasta una amiga me ha propuesto avalar la compra de una casa a una inmigrante. Estaba agitada por la tarea y mi solidaridad ha sido floja. He pasado los correos solidarios a un montón de familiares y amigos, que sé se van a comprometer a su vez, pero apenas he tenido tiempo de leer despacio las causas que necesitaban mi apoyo y me he escaqueado, como he podido, de avalar a mi amiga… Aparentemente he sido políticamente correcta, pero, realmente, me pregunto, ahora, al escribirlo, si he actuado con corazón, si de verdad he reflexionado un poco en todo lo que estaba haciendo y cómo actuaba desde mi tener de todo, desde mi vivir bien.

Y lo más grave de todo esto es que me ha llegado una multa de tráfico que me ha encabritado muchísimo y, he pasado de todos los demás, para enfurecerme contra la autoridad que me pilla en la más mínima infracción y me roba lo que me pagan por escribir esta carta. Mientras se lo cuento, me lo digo a mí misma y me avergüenzo de ello. Creo que voy a intentar hacer una sentada familiar para cuestionarnos nuestra escucha al mundo y nuestra respuesta compasiva o escurridiza. Entre nosotros nos escuchamos, nos queremos, nos cuidamos y nos repartimos un cuarto de queso a cada uno, cuando a alguien se lo regalan, pero para mí eso no es solidaridad, eso es la forma normal de hacer circular el cariño y los bienes de una familia que es, la gente que se quiere. Pero yo creo que lo que se nos pide va más allá que este compartir roñosillo, casero, para mí y los míos…

Cuando a Jesús le dijeron que su familia andaba disgustada buscándole contestó: “¿Y, quienes son mi padre y mis hermanos?”… y ahí nos dio una de las lecciones más claras de universalidad amorosa, de vivir para los demás, de ser familia de todo el mundo. Y es que, el que es de Dios, se convierte en un ser para los demás, en un personaje público, accesible, atento a los otros, escuchador de todos los gritos, susurros y goces de la humanidad entera. Por eso es tan importante nuestra actitud de escucha, como personas, como familia, como grupos, como iglesia, como creyentes que, a fuerza de vivir en comunicación profunda con Dios, vamos teniendo el corazón más abierto a los otros, las entrañas más misericordiosas, los oídos casi del tamaño de Dumbo, para que no se nos escape nada y así, acompañar la vida de todos los seres humanos.

Ya que en la vida siempre estamos aprendiendo, no estaría de más que una asignatura a trabajarnos fuera la escucha y que vayamos adquiriendo habilidades, capacidades, exquisitez emocional y permeabilidad de esponja para acoger la realidad del otro de forma cóncava, en vez de vivir convexamente, alejando a los demás de lo nuestro.

Me he metido en un tema importante y difícil, que se vive especialmente bien entre toda esta gente del Centro de Humanización de la salud y entre mis compañeros de esta revista, que tan amablemente ustedes leen. Porque ellos son especialistas en el escuchar, en el acompañar vidas, en el mediar en los conflictos, en el enseñar a decir hola y adiós a la vida, y en el ponerle a uno en contacto con lo mejor de sí mismo, en el dolor y la enfermedad.

Una, que es un poco “analfabeta emocional”, me pillo a mí misma con frecuencia, con los oídos taponados por mis ocupaciones urgentes y abandono lo importante, o caigo en la cuenta de que no he escuchado algo sagrado que alguien ha contado en un momento dado y a mí se me ha escapado, porque estaba agitada, ocupada, a la vez, en cualquier otra cosa doméstica o cotidiana. Y, al rato, al hacer moviola, o al echar un recillo por esa persona, me viene a la mente aquello que ha contado y no he percibido inmediatamente, o un dato cualquiera que, luego caigo en la cuenta, era importante para él y le llamo, con todo el cariño posible, para pedir disculpas, para hacerle hueco en mí, para que me lo cuente, o me de más detalles o, simplemente, para prestarle mi apoyo y amistad.

Dicen que tardamos tres años en aprender a hablar y el resto de la vida en conseguir escuchar. Y es en la vida familiar donde uno aprende la habilidad de la escucha, ya que uno vuelve cada día al hogar con la necesidad de ser escuchado y comprendido. Pues yo, que estoy en avanzado estado de vida, sesenteando a pleno pulmón, me comprometo hoy en esta carta a dejar más espacio al otro, a vaciarme más de mí, para tener hueco para que quepan los gozos y sombras, las ocupaciones y vivencias de los demás. Pido a Dios, ya puestos, que nos regale a todos un corazón como el suyo, amplio, acogedor, misericordioso, en el que quepa todo el mundo, del que broten detalles, caricias, calorcico familiar, de brasero, de mesa camilla, para que juntos vayamos construyendo la gran familia humana, esa que es en definitiva, el Reino de Dios, ese que El nos invita a crear.

Perdonen que haya hablado tanto, sin escucharles. Ya podía alguno de ustedes contestarme, sugerirme algún tema, comentarme algo de mi correspondencia o compartir lo que deseen…y así nos contagiaremos mutuamente el saber escuchar. Ahí va un abrazo Mari Patxi

REVISTA HUMANIZAR 108