ABUSO Y ACOSO… STOP!

Estas dos palabras, por desgracia, las escuchamos constantemente en los medios de comunicación y en la vida cotidiana. Antes eran impensables, casi desconocidas y ahora, cada día más, forman parte de nuestro vivir, de las noticias diarias y de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor. Todos hemos oído hablar del acoso escolar y de cómo sufren niños y jóvenes esta barbaridad que se está produciendo en los colegios, centros de trabajo y universidades.

Y el abuso, antes pertenecía a la intimidad de la persona, pero ahora se está dando entre niños, en cualquier espacio donde interactúan seres humanos. Se abusa de familiares, de niños, de trabajadores, de mujeres en cualquier lugar y de otras personas indefensas que tenemos alrededor.

Y detrás de todo esto hay una actitud humana importante, que está basada en la forma en que se ve la vida, las cosas y los acontecimientos. Dicen que cultura es educar la mirada para ver lo belloLa persona se diferencia del animal en que pone belleza en todo lo que hace. Por eso, para su necesidad de alimento, tenemos la gastronomía, que consiste en embellecer los alimentos. Y así, como a un animal le da igual que su comida esté tirada en el suelo o roto, como el arroz roto que se les da a los perros, a los humanos, nos gusta más un plato decorado, con los huevos fritos con puntilla, el arroz enmoldado y el tomate decorándolo alrededor. Para la necesidad de guarecernos del frío, tenemos la decoración y nuestras casas están adornadas y envueltas en belleza y no solo nos quitan el frío, sino que, además, ponemos belleza en nuestro entorno y decoramos nuestras habitaciones con gusto y con estilo. Para la necesidad de reproducirnos tenemos los humanos, el amor y el erotismo, con el que embellecemos nuestras relaciones sexuales. Para la necesidad humana de arroparnos, tenemos la moda y el estilo, que es también poner belleza en nuestro vestir y variedad y véase cómo vamos todos de bien vestidos y diferentes, hombres y mujeres, con gusto, con colores, con formas, según los consejos de la moda y de las tendencias de cada temporada o época. Los animales, en cambio, con su piel pasan toda la vida, sin cuidarla ni embellecerla. Nosotras, las mujeres y cada día más los hombres, tenemos además el maquillaje y cuidado de la piel, por lo que, cuando queremos estar estupendos, nos decoramos el rostro y la piel, para estar más atractivos y seductores, algo impensable en los animales, que se atraen por instinto y el olor, sin más medios que embellezcan su estado.

Curiosamente, cuando una persona está mal de ánimo o de equilibrio personal, no sabe o no puede poner belleza en su entorno y, cuando alguien está deprimido o desequilibrado, suele tener desorden alrededor y caos, incapaz de poner una flor en su mesa de estudios, o un cuadro o un adorno que lo embellezca y suele ir descuidado o poco limpio, en su cuerpo, como síntoma de ese malestar, que le hace llevarse mal con la belleza.

También el ser humano sabe poner belleza en el lenguaje y los hay que prefieren las palabras soeces y malsonantes, antes que el vocabulario correcto y normal con el que nos comunicamos habitualmente. Además, hay quien habla de forma bonita y musical, que sabe poner belleza en su lenguaje y hace atractivo su mensaje y su forma de comunicación. Todos somos capaces de instalarnos en el léxico grueso, pero elegimos expresarnos bien y con cierta estética, pues su contrario suena peor, a pandilla, a banda, a querer subrayar la diferencia entre los que hablan de una manera o de otra.

Todos aprendemos a comunicarnos y a ver de un modo o de otro. Y elegimos ver la belleza o la parte oscura de la vida. Al elegir a nuestros amigos, nos influye su lenguaje, si coincide con el nuestro o no. Los jóvenes se unen por su lenguaje común. Vivo yo frente a un instituto y compruebo cómo los adolescentes dicen burradas a los del sexo opuesto, para llamar la atención y para demostrar su diferencia con el entorno, como si quisieran ver lo menos bello de la vida, como si sus palabras gruesas rompieran el amor y ese deseo que tienen sus hormonas, en plena ebullición, del sexo opuesto. Les gusta provocar y así autoafirmarse. Necesitan sobresalir de la pandilla por sus barbaridades y así parece que en vez de seducir, lo que hacen es espantar, alejar y crear rechazo… Pero esa es mi opinión y, si se lo preguntáramos a ellos, igual pensarían todo lo contrario a mí.

Bueno, pues en esa necesidad de poner belleza en todo lo que hacemos, es algo en lo que tenemos que educar, algo que se aprende poco a poco en la vida familiar, en el colegio, con los amigos y en el entorno. Hay personas muy educadas y correctas, que, en cuanto se juntan con otros de su mismo sexo, se vuelven horteras y eligen palabras malsonantes y burdas, con el fin de impresionar, demostrar algo o simplemente presumir. En la base está la falta de respeto: esencia del maltrato, con estructuras abusadoras y acosadoras donde te lo esperas y donde no te lo esperas.

Pero el lenguaje es un tema social. Lo contagiamos todos y si hablamos bien las mujeres de los hombres y, al revés, y si sabemos decir lo bonito de la vida y expresar el cariño, y hablar bien de los tuyos, en vez de en tono despectivo y con hartura, pues pondremos belleza en nuestra familia y en nuestro entorno. No sé por qué, jóvenes majos, buenos hijos, que, en cuanto se juntan con su panda, hablan mal de sus viejos, como con desprecio y usan expresiones como “me la suda”, en vez de “me da lo mismo”, o estoy hasta los co…, en lugar de “estoy cansado…”

Y este lenguaje malsonante tiene mucho que ver con los acosos y los abusos, pues con el lenguaje se respeta al otro… y a uno mismo, ya que la imagen que uno da hablando soezmente no le gustaría a nadie verse grabado… Bueno, quizás no esté siendo muy adecuada, pues muchos jóvenes hacen burradas que luego disfrutan viéndose en video a sí mismos, hechos una pena y deshumanizados. Es extraño que estos chicos quieran provocar, en un momento de la historia en que se oyen estas expresiones en cualquier programa televisivo y se oyen zafiedades pueriles, que en muchos casos sonrojan a algunos espectadores. Ayer, frente a mi balcón, había un grupo de adolescente jugando y, cada vez que pasaba una chica, miraba desafiante a los chicos y les decía, “Putos, ¿qué miráis?…” Era una venganza, una provocación o una reivindicación femenina…, me pregunto yo, analfabeta de esos lenguajes.

Aún así, yo estoy segura de que se siente mejor uno cuando se expresa con belleza que cuando habla mal, agrediendo a otros, descalificando o desvalorizando. Pero la familia tiene mucho que ver en cómo se tratan ambos sexos. Hay familias donde se desprecia a la mujer o hay una agresividad encubierta hacia el género masculino y eso luego se refleja en la calle, en las pandillas de jóvenes, en clase y en el ocio. La verdad es que urge más educación infantil y de los padres, que tenemos que conseguir educar esa mirada que vea la belleza, que la valore. A los animales les da igual estar todo el día sobre sus excrementos, en cambio, afortunadamente, las personas tenemos otro lugar para depositarlos y preferimos estar en espacio limpios y bonitos, rodeados de belleza y bienestar.

Y parece que el lenguaje no tiene que ver con los abusos, pero se empieza hablando mal, faltando al respeto y luego ya se utiliza al otro como una cosa, en vez de como una persona. Desgraciadamente, nos rodean situaciones de abusos y de acoso y tenemos todos que hablar de estas cosas en la vida familiar, en la mesa, en las tertulias y en todo lugar, para tener posturas claras, educativas y embellecedoras de la vida y del entorno. Porque la capacidad de la palabra para comunicar emociones no se limita al uso que hacemos de ellas para brindar apoyo a alguien en situaciones difíciles. Podemos decirnos a nosotros mismos palabras bonitas al levantarnos, tener un discurso interior positivo, de cariño, de potenciarnos, de animarnos y de felicitarnos incluso por algunas cosas conseguidas. Y, además, si se las regalamos a los demás, vamos generando un entorno de bienestar para todos, de buen rollo familiar, en la pandilla, en clase y en todos los grupos donde estemos. Además, cuando uno habla bien, se siente mejor, porque el cerebro se adecua al lenguaje y cuando decimos la palabra peligro, el cerebro se pone alerta y se alía con nuestra tensión para estar a la defensiva. Es como los que siempre están mal y hablan mal de todo, instalados en la queja, que al final se deprimen y hasta su postura corporal expresa su malestar con la vida y con todo lo que ocurre alrededor. 

Acosar es importunar al otro, molestar, perseguirle para conseguir algo. Y muchas veces chicos y chicas se acosan mutuamente o un grupo decide acosar a alguien porque es un poco diferente, en lo que sea, o porque es más listo, o lleva gafas, o le cae bien al profesor… y los compañeros deciden perseguirle e incomodarle y hacerle la vida imposible, para que pague caro el precio de la preferencia del profe. En otros casos se acosa a una chica, por guapa, o por cutre, o por lo que sea, y se hace lo mismo, enviarle mensajes por el móvil, mandarle cartitas en clase, o descalificarle constantemente, con el fin de que se sienta mal consigo misma y cambie de postura, de actitud o de imagen… Acosar es tratar al otro como una cosa, no como una persona, es interferir en su vida, tomándose unas libertades que no les corresponden y hacen daño a la persona físico o moral. Y este acoso se da en la vida laboral, en la escolar, en los barrios y en todos los lugares. Desgraciadamente, cada día es más frecuente conocer el caso de niños o mujeres acosados o perseguidas, por algún grupo o persona que ha decidido hacerle la vida imposible y lo malo es que en demasiados casos llegan a conseguirlo.

Y abusar es tomar de la persona algo que ella no quiere darte, como un abrazo, una caricia, una intimidad y se produce entre hombres y mujeres o entre chicos, o en cualquier otro grupo humano, de la misma forma que el acoso, pero este suele ser en intimidad, en el mundo laboral, de forma oculta o engañosa. Es frecuente “cobrarse en carne”, favores laborales, ascensos, privilegios y acciones cotidianas. Una persona le da algo a otra, cobrándose el precio que él decide, abusando de la fragilidad de la otra persona, de su cuerpo o de su sexualidad.     

Vivimos en un momento de la sociedad, en el que se paga por vender la intimidad de los demás, en el que los programas de televisión ofrecen dinero a quien cuente intimidades de famosos o a quien muestre el cubo de la basura de alguien y luego hacen sangre de ello y le dan vueltas y más vueltas hasta descubrir la verdad y los horrores de cada persona en su intimidad. Y, desgraciadamente, eso es contagioso y se hace en la vida normal con los amigos, los compañeros, los vecinos y se ve tan natural hablar mal de alguien y contar sus penas y averías, que nos deshumanizamos, sin acompañar con cariño la vida de los que nos rodean, sino hablando morbosamente de sus heridas y de su cubo de la basura. Y es que todos tenemos maravillas y basuras, pero no es lo primero que enseñamos, sino que tenemos pudor para lucirlo y nos da apuro que se vean nuestras miserias, pero hay programas que todo su argumento es pasearse ante las miserias humanas, con desprecio y superioridad, en vez de acariciarlas y acompañarlas con ternura y compasión.

Es hora de tomar posturas claras ante estos comportamientos tan negativos. Vamos a cuidar la belleza que nos rodea, en el hablar, en la forma de dar noticias, en el trato a los demás, en el entorno en general, en el bolso, en la cartera, en la habitación, en la imagen, en la mesa de trabajo, en el cuarto de estudio y en todos los lugares que habito, a ver si cada día soy menos animal y me hago más humano… y más divino, si cabe.

yo_nosotros

Hasta la próxima Mari Patxi

Querido Dios

Querido Dios: hoy me dirijo a ti en mi correspondencia porque ando un poco preocupada por las cosas del querer y de la sexualidad. ¡Me encuentro tanta gente que tiene tatuado en el inconsciente que su corporalidad está reñida contigo! que cree que tú andas vigilante para pillarnos en falta, como si nos hubieras dado el cuerpo nada más que de adorno y todo lo que se haga con él está mal visto por ti…!

Conozco a cantidad de parejas que no terminan de gozar de su encuentro sexual porque tu fantasma está entre los dos, tu perenne enfado y tiranía por lo que no es políticamente correcto para ti, anda siempre rondando su juego sexual, su comunicación corporal. ¡Qué pena que desconozcas cómo nos sueñas felices y como nos llenas de pasión por la vida, cómo nos plenificas e impulsas hacia la plenitud!…

Yo querría gritar a todos los vientos que tú nos has dado este cuerpo para querer, que tiene miles de terminaciones nerviosas y posibilidades de comunicación que le hacen embellecerse, expresarse, encontrarse y fundirse en un abrazo y en una entrega completa y plena como es el amor que tú nos enseñas. Una característica que nos diferencia de los animales y con la que nos has dotado a los seres humanos es que podemos comer sin tener hambre y hacer el amor en todo tiempo. Y además tenemos el salero de embellecer cada necesidad que tenemos; para la de guarecernos del frío inventamos la decoración, para la de abrigarnos tenemos la moda, para la de alimentarnos tenemos la gastronomía, para la necesidad de cobijarnos creamos el arte, y así sucesivamente.

Me gustaría proponer que igual que en la gastronomía el que más y el que menos va haciendo sus pinitos de romper con la rutina en la comida, añadiéndole una dosis de variedad y estética, en la sexualidad también fueran dando pasos de crecimiento con erotismo, poesía, variedad, placer, ternura, humor y picardía, mientras disfrutan de su cariño y de su historia común. Es el encuentro sexual el único modo de comunicación que se vive en exclusividad porque todas las demás relaciones se pueden repetir, como la amistad, la paternidad, la fraternidad, etc. pero el recorrerse piel a piel, descubrirse, conocerse, hacerse experto en uno mismo y en el otro, esa magia de belleza y expresión sublime del amor, sólo se da en el encuentro afectivo sexual.

En muchas mentes femeninas todavía anda paseándose el fantasma de Eva, aquella mujer maléfica que indujo al varón a caer en el deseo sexual, y frenan toda creatividad y espontaneidad que les brota del alma, en aras de una fidelidad a ti, Dios, que te imaginan alérgico al amor, al erotismo y al divertido juego de dos cuerpos y almas que se ríen al unísono entre caricias y arrumacos. Y ahí andan muchos hombres, convencidos también de que a ti no te van estas cosas, aguantando aburrimientos y rutinas, y algunos de ellos escapándose a vivir sus fantasías fuera del hogar o borrándolas de su mente como si de enfermos sexuales se tratara, no vaya a ser que tengan razón tus representantes, que casi siempre suelen tocar estos temas para expresar tu furor… o para manipular al personal, ellos, los célibes, los que no deberían tener ni idea de esto, porque se les supone inexpertos en la materia. He de decirte, Señor que a vivir bien la sexualidad se va aprendiendo con los años de vida en común, de ternuras y juegos.
Perdona que me meta con tu gente, los expertos, esos que han controlado las conciencias del personal en este tema del sexto, sin t, del sexo, y curiosamente se han metido menos con la solidaridad, la economía y la justicia, algo que es mucho más grave y urgente en nuestra vida de cristianos.

Bueno, no son todos los tuyos, los anunciadores de tu buena noticia, los que malforman conciencias, pero han sido muchos y yo me enfado cada vez que conozco un nuevo caso, y ahora estamos en tiempos en que se está retrocediendo en esto de hacer a los cristianos libres, adultos y maduros y se nos vuelve a infantilizar y a hacernos dependientes … Eso tienes que reconocerlo, Dios mío, que tienes un problema serio con tu Iglesia, que se te está encogiendo y volviendo conservadora en muchos rincones de nuestra tierra, en vez de ser liberadora y
dinamizadora de vida en abundancia.

A propósito de esa vida en plenitud que tú Jesús viniste a proponer, he de decir que tiene mucho que ver con el vivir intensamente todas las facetas de la persona. Y la sexualidad es una de ellas. No puede una persona ser madura si no se lleva bien con su cuerpo, si no lo reconoce como su tarjeta de presentación y sabe utilizarlo para comunicarse lo mejor posible, para gozar, sonreír, abrazar, seducir, descubrir… y muchos verbos más que tienen que ver con hacer el amor con los cinco sentidos, bueno, con los siete, porque también es necesario usar el sentido del humor y el sentido común.

No sé si me pasaré un poco, Señor, pero en mis charlas recuerdo que al caer de la tarde, cuando nos examines del amor, nos preguntarás por todas esas veces que hemos sido sosos en el amor, perezosos, poco creativos, apresurados, distraídos, rutinarios, que no nos hemos entregado del todo porque estábamos divididos, pensando en otras cosas en vez de ocuparnos en dar nuestro amor del todo y saber recibir al otro del todo.

Hoy te pido, Dios mío, que cures a la gente de esos miedos inconscientes que les impiden amar a fuego lento y con ternura, y que les ayudes a descubrir que el orgasmo lo inventaste tú y que estos cuerpos tan complementarios nos los has regalado para hacer que nuestras historias de amor y juego sexual duren hasta el fin de nuestros días, de los que brote la ternura, la chispa del encuentro y el agradecimiento a ti que nos has hecho únicos y mágicos.

No dejes de ocuparte de tu gente, de la que aún no está reciclada en estos temas y anda llenando de culpa y escrúpulos a la gente, hasta el punto de hacerles alejarse de ti del todo, por vivir una vida sexual plena. Hay que recuperar a esos hermanos alejados por una información equivocada. ¿Cómo lo podríamos hacer? Yo voy contando a mis amigos lo bien que has hecho las cosas y lo que te gusta que nos queramos bien. Un abrazo
Mari Patxi REVISTA HUMANIZAR

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN


4 Queridos medios de comunicación: Sí, os escribo a todos juntos, radio, televisión, red, prensa y publicidad, porque entre vosotros hay una complementariedad con respecto a mí que no me favorece en exceso. Quiero deciros que yo, la sexualidad humana, soy importante y preciosa y me molesta verme banalizada constantemente y utilizada para a través mío vender casi de todo.

Yo tengo que ver con la atracción que sienten las personas entre sí y con esa comunicación afectivo-sexual que une el cuerpo y el espíritu, pero vosotros queréis hacer creer que sólo tengo que ver con la belleza, la utilización del cuerpo del otro y el desahogo físico. Y me molesta, he de reconocer que me fastidia bastante verme manipulada en una parada de autobús para vender una exquisita fragancia, que nada tiene que ver con la maravilla del olor de los cuerpos en el amor, ni con la perfección corporal a la que vais induciendo a la gente que hace que el 99% de las personas se sientan insatisfechas por su lejano parecido con los preciosos cuerpos que exhibís en los anuncios para ofrecer otro producto.

Me da rabia que para vender un coche mostréis a una señora estupenda que va haciendo un despacioso estrep-tease, hasta que termina desnuda en su coche y, entonces vosotros decís la marca, para que se nos quede grabada en la memoria, pero con lo que habéis estado jugando mientras es con la atracción entre las personas, con el juego de la seducción que prepara para el encuentro sexual y que ya lo es en sí mismo.

No me parece bien que se me ofrezca de forma cutre y ordinaria en la red, porque yo soy algo nuclear para la persona y más aún para el encuentro y la comunicación del amor en la pareja. Vosotros os empeñáis una y mil veces en divulgar primeros planos morbosamente obscenos, en los que apenas hay belleza ni relación sino sólo gimnasia forzada y de mal gusto. Pero con ello encabritáis las hormonas de los más jóvenes o distraéis a los que en vez de vivir un amor pleno y feliz, se satisfacen creyendo que es sexualidad sólo corporal lo que necesita el ser humano. E inventáis orgías que despiertan el apetito físico, e imágenes que se enredan en la mente de manera obsesiva, en lugar de presentar buenas películas que hablen de mí con naturalidad y exquisitez, como algo maravilloso que forma parte del ser humano y que potencia la atracción de los cuerpos y el encuentro desde los adentros de la pareja.

No sé defenderme bien, estoy tan acostumbrada a ser mal tratada, a ser descalificada, a confundirme con algo malo e incluso denominado “pecado” o falta…. Es como si yo desagradase a Dios, cuando ha sido El mismo el que me ha creado, el que me ha incluido en la plenitud del ser humano para que, cuando me viva a pleno pulmón, se convierta casi en divino, mientras se entrega del todo, ama y juega con pasión, disfruta de las caricias y del contacto físico, gozando y recibiendo, en un encuentro que sólo en esa dimensión es completo y pleno.

Vosotros sabéis muy bien que la información y la educación sexual han pasado de ser una tarea propia del ámbito privado de la familia y del entorno más íntimo, a formar parte también de la vida social, cultural, política y educativa. Pero vosotros ganáis la partida porque tenéis mucho espacio y una gran capacidad de persuasión, de forma que ya pueden estar contando los padres y el colegio la belleza del encuentro sexual, que si vosotros decidís presentarme de forma competitiva, morbosa, gimnástica y ajena al amor, es difícil desaprender todo aquello que dejáis vosotros tatuado en la mente, en la retina y en las emociones del oyente, lector u espectador.

En nuestra cultura no se suelen expresar los sentimientos ni vivencias interiores, ni se habla de la propia sexualidad, no sólo los niños sino tampoco los adultos. Muchas personas tienen dudas sobre su propia vivencia sexual, pero no encuentran el lugar para expresar sus sensaciones, incomodidades, ansiedades e incertidumbres. Por eso se habla de mis temas sólo trivializándolos, con un tono jocoso y superficial, como si no les afectara lo más mínimo y dando por supuesto que todo lo tienen resuelto.

Como en la mayoría de las facetas de la vida, uno está aprendiendo y desaprendiendo siempre, y la sexualidad no se queda atrás. Soy un tema que necesito ser desculpabilizado, embellecido, liberado y rescatado como un tesoro de la persona que lo vive con un alguien especial con el que se comunica a un nivel total, como no lo hace con ningún otro ser humano.
Se necesitan desaprender conceptos sórdidos, rutinas, descalificaciones, tabúes y recuperar poesía, belleza, sorpresa, intimidad, misterio, gozo y divertimento, sabiendo que todo esto que viven estas dos personas Dios lo está bendiciendo y potenciando, como todo lo que es amor y bienestar.

Mucha gente tiene ligado a Dios su escepticismo, su aburrimiento o su desinterés sexual y yo estoy convencida de que, cuando al atardecer de la vida, El les examine del amor, preguntará por las veces que han sido aburridos, sosos, roñosos en la entrega, poco implicados, pudorosamente acaparadores de rincones de su cuerpo y alma, que deberían haber entregado del todo para fundirse en un amor, así, a lo grande y con mayúsculas, que haga feliz al otro y al tiempo les haga aún más a ellos mismos.

Todas estas cosas me gustaría que transmitierais los medios de comunicación de otra manera. Hay canciones preciosas, que educan para el amor y la sexualidad, pero que pasan desapercibidas porque la mayoría aceptan esa oferta de sexo light que es la que se maneja en vuestra vida cotidiana. Todos saben chistes que mantienen los papeles típicos de hombres
“tarzanes” y mujeres “paralíticas”; todos conocen a los que siguen valorando la genitalidad por encima de todo, el tamaño y la cantidad de las relaciones, pero en sus reuniones de amigos no son capaces de hablar en serio de lo importante que es la calidad del encuentro sexual, de cómo se va consiguiendo el acople de los cuerpos y de los ritmos y de qué es lo que les ayuda y hace crecer en este tema.

En este momento de la historia es positivo que se hayan desaprendido cosas que me presentaban como falta o pecado y, afortunadamente, se va aceptando y respetando la homosexualidad. Pero la rapidez de los cambios en la forma de vivir y el “todo vale” del presente dejan a las personas desconcertadas en su vivencia de la sexualidad, lo que les lleva a generarse constantes necesidades e insatisfacciones, como si de un producto más de consumo se tratara, en vez de vivirme cada día mejor, dejando sentir y expresarse a sus más de tres metros y medio de piel, que es su gran órgano sexual para el encuentro y el gozo. Yo quiero pediros a todos los medios de comunicación que caigáis en la cuenta de vuestra importancia en este tema, de cómo sois los que vais creando pensamiento y estilo, los que contagiáis valores. Y no es que esté yo queriendo escaquearme de mi tarea, no, lo que estoy haciendo es haceros cómplices de esta gran labor educativa que nos queda por transmitir, de retaros a que no os conforméis con despertar deseo sexual y dar unas cuantas pistas físicas, sino que tratéis a la
persona en su totalidad y sea a ella completa a la que os dirijáis; que valoréis que el ser humano es su cuerpo, pero también su mente y sus relaciones y su parcela espiritual, donde reside su interioridad, donde se pone en contacto con lo mejor de sí misma. Comunicaos hasta ahí, al hondón del alma, donde se generan los auténticos valores, de donde brota el amor, ese que
sabemos hace plenamente felices y todos quisieran lograr.

Medid el alcance de vuestra publicidad y de los valores que transmite; buscad los mejores profesionales que hablen con claridad “de todo” lo mío, pero liberando y dignificando a la persona, elevándola a la categoría de sagrada, de dueña y señora de su historia personal y de pareja. Abandonad esas imágenes de sexo robado, de urgencia del encuentro sexual en el que uno al otro parece que se devoran y se arrancan la ropa porque no pueden controlar su deseo, mientras saltan botones por los aires y caen al suelo echas jirones las prendas hasta que consiguen una penetración rápida que les hace recuperar otra vez su ser persona, dueña de sus actos. Esa no soy yo, esa es una imagen peliculera que se sigue ofreciendo y que todos sabemos que nada tiene que ver con lo que vive una pareja normal, pero incita a los primerizos a creer que tienen que comportarse como animales en celo más que como personas exquisitamente amorosas y divertidas.

Desde aquí reivindico mi belleza, mi poesía, mi diversión, goce y encuentro profundo. Protesto por el mal uso que se hace de mí en el lenguaje, en las imágenes y en los chistes y os animo a que os quejéis cuando sea mal tratada, para que me conozcan las nuevas generaciones como algo valioso, importante y mágico que posee el ser humano para su plenitud y felicidad. Gracias por leerme

La sexualidad REVISTA HUMANIZAR

Amores públicos y amores privados

Querida pandilla: Os veía esta tarde en grupo, achuchándoos unos a otros, riéndoos y comentando la vida. Se os veía contentos y vuestros cuerpos reflejaban la edad pletórica en que estáis, vuestras hormonas alteradas os hacen atraeros los unos a los otros y jugar el juego de la seducción y del coqueteo constantemente. Es así de maravillosa la naturaleza y vuestros cuerpos y personalidades están preparándose para vivir en pareja y para continuar la especie.
Me moría de risa cuando contabais que os habíais presentado desnudos a una tienda de la que habéis salido vestidos, junto a otros 500 jóvenes, aunque el premio de entrar desnudos y salir cubiertos con la ropa de su marca comercial sólo admitía a 200 personas. ¡Genial! Me parece una forma divertidísima de hacer publicidad y me parece que vuestra naturalidad para mostrar vuestros cuerpos es muy sana, pero… tengo alguna duda por ahí detrás que me ronda y os la comparto. Me gusta veros tan divertidos y cariñosos, pero me llama mucho la atención el poco pudor que tenéis para vuestras manifestaciones afectivo-sexuales. Dos de vosotros, ajenos a la conversación del grupo, os comíais a besos, os acariciabais por todos los rincones y los demás parecían prescindir de vosotros y de vuestros juegos. Yo pensaba si ese momento tan fuerte de afecto, sexualidad y comunicación, no requeriría un poco más de intimidad… Porque cuando uno está en grupo lo mejor que puede hacer es saber estar con todos, incluir a todos y, si está emparejado, con una mano estar abrazando o expresando tu vínculo afectivo con esa persona y con la otra estar abierto a los demás, no encerrados en vuestra comunicación de a dos sino atentos al grupo y a su marcha, para no hacer de menos ni a uno ni a los otros y para no molestar a nadie. Alguien puede sentirse incómodo por vuestro maratón de efusividad y a mí me extraña, que a vosotros no os resulte molesta la presencia del resto de la pandilla. El amor es precioso y siempre da gusto verlo, a no ser que uno tenga un problema de rechazo o esté viviendo un momento de dolor o de desencanto y esto le haga sufrir. Estamos hechos para el encuentro, para la relación, para emparejarnos y vivir un amor especial con alguien en exclusividad, y a todos nos sienta bien, e incluso nos genera alegría interior, ver a los otros quererse, del mismo modo que ver sufrir nos produce dolor. Pero en nuestra sociedad suele ocurrir, que es tan frecuente ver a parejas jóvenes “enganchadas” en manifestaciones afectivas eternas, como ver a las parejas maduras “desenganchadas”, alejadas, como disimulando el amor y la atracción que existe entre ambos. Y tanto una cosa como la otra no son del todo sanas. Un importante estudio sobre el amor dice, que está compuesto de solicitud, afecto e intimidad. Os lo explico, para que no os suene teórica la idea. Solicitud es atención al otro y a sus necesidades y deseos, ocuparse y preocuparse de lo que necesita. El afecto es desear estar con el otro, querer permanecer junto a él, en cercanía. Y por último intimidad es, no sólo estar junto al otro sino escucharle y prestarle toda tu atención. Porque el encuentro sexual tiene su dosis de misterio, es la danza del amor que podría compararse a una escalera que se va subiendo poco a poco en la que al término de la misma existe una puerta, que sería el coito. Todos sabemos cómo es este final, pero también conocemos el primer peldaño de una relación, ese rozarse mano con mano que le pone a uno los pelos de punta y le da un escalofrío que le recorre desde el dedo del pie al último cabello de la cabeza, y que es ahí donde comienza la atracción de los dos. Entre el primer escalón y el último hay muchos peldaños de ternura, comunicación, caricias, recovecos, confidencias, recorrerse, sentirse, gustarse el uno al otro… Y como la naturaleza está tan bien inventada, todo ese juego amoroso es el que va dilatando a uno y a otro para llegar a ese orgasmo pleno que sería el final de la escalera. Del número de peldaños que tenga cada relación amorosa, del tiempo y el interés que nos dediquemos, del cuidado del otro, del saber pedir lo que uno necesita, de ser exquisito y variado en los detalles, de la no precipitación, depende nuestro éxito final. Hay relaciones tan rápidas, tan urgentes, que se fuerza esa puerta de entrada, saltándose peldaños y esa relación es dolorosa, ya que no se ha preparado con la ternura y el juego anterior. También comenzar nuestra relación por los últimos peldaños, sin haber cuidado ternuras preliminares, dificulta la «armónica entrada de los dos por la puerta grande». Y para toda esta danza del amor se necesita intimidad, privacidad y atención total del uno al otro. Por eso no entiendo las relaciones afectivo-sexuales masivas, ni las exageraciones en manifestaciones, gestos y posturas que requerirían vivirse en un clima romántico de intimidad, de exclusividad y de entrega total. Claro que el modelo de sexualidad que se nos ofrece en los medios de comunicación es así; simplemente genital. Te veo, me gustas, me apeteces e intento tener una relación sexual contigo… sin más… como si buscaras compañero de patinaje o de partido de tenis… Luego te dejo y no ha pasado nada entre nosotros. Pero es que hacer el amor no es algo que se haga sólo con el cuerpo. En ello entra nuestra mente, todo aquello que pensamos, los valores que tenemos, nuestra capacidad de encuentro, relación y la intimidad compartida. También entran en juego nuestros valores y nuestros sueños. Si trato a la otra persona en plan de “usar y tirar”, habré llegado hasta el último rincón de su cuerpo sin dejar nada de mí en ello. Y me marcharé a buscar la siguiente relación sexual, ya que en ella no he puesto nada más que mi biología… el resto de mi persona me la he dejado en casa. No se ha implicado en esta aventura amorosa… o quizás más bien sólo gimnástica. Pero la sexualidad no se desarrolla plenamente si no se vive de manera integral, es decir, implicando a todas las partes de la persona, abarcando su dimensión corporal, mental, social y espiritual. Y el otro tipo de relaciones solo físicas nos dejará insatisfechos, solos y vacíos. En cambio, el encuentro total, el hacer el amor nos deja con sensación de complicidad, de desear volver a fundirse el uno en el otro en cuerpo y alma. Muchas personas contabilizan sus encuentros sexuales por la cantidad, en vez de tener en cuenta la calidad. Se habla mucho, mejor dicho se presume mucho, de actividad y habilidad sexual, como se comentan los viajes o las comilonas…Y con el amor ocurre como con la comida, que cuando uno se levanta satisfecho de la mesa no está pensando en volver a comer de nuevo. Cuando se vive un encuentro profundo, se goza del placer de la fusión de los dos, se siente uno íntimamente unido al otro con sensación de complicidad, amor, ternura y plenitud. Además es con la única persona con la que vives esa parcela completa de tu vida, a la que le entregas del todo, en alma y cuerpo, y al otro le ocurre lo mismo. Es como pisar un terreno sagrado, mágico, precioso… aunque algunos lo quieran envolver en vulgaridad, obscenidad y superficialidad. No sé si mi carta de hoy es demasiado larga. Mi idea era sólo invitaros a vivir el amor, a no gastaros en encuentros superficiales y gimnásticos porque os arrastra la moda o la pandilla. ¡Hay tanto dolor en una sexualidad mal vivida, por no haberse iniciado adecuadamente en el amor…! Sed los dueños y protagonistas de vuestra propia historia y vivid siempre lo mejor, lo que os deja bien y os hace sentiros personas en plenitud. ¡Vaya rollo que os metido! Y todavía se me quedan cosas pendientes. Un abrazo CINCO COSAS PARA DESAPRENDER: 1.- Los encuentros sexuales se miden por su cantidad no por su calidad. 2.- La persona que más farda de su vida sexual es la más activa y divertida en el sexo. 3.- La naturalidad en la afectividad y sexualidad es vivirla en cualquier lugar y situación. 4.- Los jóvenes se quieren más porque se tocan más. 5.- Cuando uno es mayor pierde el interés sexual. CINCO COSAS PARA TENER EN CUENTA: 1.- La persona está formada por su cuerpo, su mente, sus relaciones y su espiritualidad. 2.- La sexualidad es una dimensión importantísima de todo ser humano. 3.- Hay que tener buena relación con el propio cuerpo y aprender, cada día más, a gozar y hacer disfrutar más del encuentro sexual. 4.- El amor está compuesto por solicitud, intimidad y afecto. 5.- No se nos ha educado para la intimidad, para hablar desde los adentros. Mari Patxi REVISTA HUMANIZAR

CARTA A MIS HIJOS MARTA Y JAVIER

CARTA A MIS HIJOS MARTA y JAVIER

Queridos hijos:
esta carta va dirigida a los dos, porque nacisteis el mismo día. Sé que sois muy distintos y que no os suele gustar leer las mismas cosas, pero en esta ocasión quiero que vaya dirigida a los dos precisamente por eso, por que sois tan maravillosamente distintos por vuestras diferencias de mujer y de hombre. Me parece importante que tanto uno como otro tengáis una buena relación con vuestro cuerpo y conozcáis su funcionamiento así como el del otro sexo.

Llegasteis a este mundo uno detrás de otro, con unos minutos de diferencia. Ya dentro de mí estaban vuestros cuerpos juntos. Luego habéis jugado durante mucho tiempo juntos y amigos, hasta que las diferencias os separaron. De pronto un día a ti Marta, tu hermano te resultaba un poco “burro” y a ti Javier tu hermana te parecía “mimosa”. Uno tenía preferencia por los coches mientras que otra quería jugar a las mamás con todo lo que tenía alrededor.

Crecisteis juntos, compañeros de juegos y de colegio, pero es ahora cuando más se diferencian vuestros cuerpos. Tú, Marta, te estás haciendo mujer. Tu cuerpo se va curvando, se está poniendo precioso, atractivo, femenino. Van tomando forma tus pechos, que se adivinan bajo tu ropa, nace vello en tu pubis y en las axilas y pronto tendrás la primera regla. Todo esto parece un poco caótico, pero es lo normal.

Mientras, tú, Javier, también vas cambiando, no sólo porque te crecen brazos y piernas, manos y cuello demasiado deprisa, como a tu hermana, sino que también tu pene está creciendo y dejándose notar, al igual que los testículos. También tus axilas y tu pubis se han cubierto de un vello. Pero es tu voz lo que más se nota distinta en esta época de la vida. Parece que todo tu cuerpo de hombre grita que ya no eres un niño.

Lo que está ocurriendo en vuestro cuerpo es que el organismo está poniendo en marcha un nuevo sistema hormonal. Es posible que os sintáis un poco torpes en este cuerpo nuevo. Os miraréis una y otra vez en el espejo, controlando la forma y el tamaño. Quiero recordaros que vuestro cuerpo se va preparando para el amor, para la comunicación, para el encuentro hombre y mujer. Todos los cuerpos son diferentes. No hay dos mujeres con el pecho igual, como no hay dos hombres con el mismo tamaño de pene. Os recuerdo a los dos que el tamaño no guarda relación con el placer sexual.

Vuestro cuerpo se está transformando, pero también dentro de vuestra personalidad se está produciendo un cambio tremendo. Ya no pensáis ni sentís de la misma manera. Ya vais teniendo vuestra propia opinión en muchas cosas. Os gusta contrastarla con la de los adultos y eso está muy bien, para que cada uno os hagáis un ser independiente, que sabe ocupar bien su lugar en el mundo, que está reservado sólo para él.

También habrá momentos en que nos os aguantéis a vosotros mismos. Estáis raros, picajosos, susceptibles y maravillosamente encantadores al mismo tiempo… Es normal, todos hemos sido un poco insoportables en la misma etapa de la vida y todos tenemos derecho a cambiar de humor. Pero en vuestra edad se nota mucho más y eso os hace sentiros mal. No pasa nada, aunque a veces nos impacientemos, que sepáis que nos tenéis incondicionales a todos los de la familia. Os ayudaremos a pasar esta etapa lo mejor posible y recordad que a vuestros hermanos también les llegará.

Cuando tengáis ratos de melancolía o deseéis encerraros en un mutismo total, para no ver ni oír a nadie, pensad que es vuestro lío psicológico natural el que os mantiene así, pero no os toméis demasiado en serio. Al momento siguiente posiblemente estéis de nuevo encantadores y dicharacheros.
Ser adolescente significa sufrir y disfrutar, amar y odiar, quererlo todo de una vez o pasar olímpicamente de todo lo que te rodea.

Queréis aprenderlo todo, vivirlo todo, verlo todo…, es vuestro derecho a la experiencia, a la vivencia, a conocer y disfrutar, ya que en cada uno de vosotros hay un mundo interior y exterior por descubrir y queréis hacerlo solos. Pues sabed que aquí, muy cerquita, está vuestra familia que os quiere, confía en vosotros y os tenderá una mano siempre que lo necesitéis.

Creced, disfrutad, amad mucho. Aprended los dos cómo es el cuerpo de una mujer. El milagro que se produce cada mes dentro de su cuerpo, preparado para la maternidad, como se prepara la habitación a un invitado que anuncia su visita. Luego no viene y se renueva el dormitorio. Eso pasa con la sangre que regla la mujer cada ciclo y que volverá a acumularse en espera de ser fecundado. Aprended también lo que le ocurre al hombre con sus poluciones nocturnas que le sorprenden, con su sexualidad más externa que la de la mujer. Es precioso pensar que cada uno de vosotros podría vivir un día la maternidad o la paternidad, si así lo decidís. Vuestro padre y yo tuvimos la suerte de vivir la espera de vosotros dos, que ocupabais más sitio que otros, dabais más guerra que otros y costó sacaros adelante. Hoy nos parece mentira que aquellos dos seres os hayáis transformado en ese hombre y esa mujer que tanto ocupan en esta casa..

Los hombres y las mujeres somos muy diferentes, incluso en alguna etapa de la vida parece que somos incompatibles… pero no es así. Dios nos ha creado complementarios, con unas capacidades especiales a cada uno. Y cuando en el encuentro hombre y mujer cada uno ayuda al otro a sacar lo mejor de sí mismo, los dos se vuelven unos seres fantásticos, completos, armónicos y plenos. Porque las mujeres tenemos unas cualidades femeninas, como son la ternura, la estética, la sensibilidad, y los hombres otras cualidades masculinas, como la lógica, la concreción, la racionalización. Pero dentro de cada persona están dormidas esas capacidades del sexo contrario y al vivir el amor la mujer se hace más práctica, más astuta, más racional y el hombre se hace más sensible, más tierno, más exquisito. Y esa es la maravilla de la pareja, que hace a cada uno aún mejor.

Javier, respeta a todas las chicas con las que trates como te gusta que respeten a tu hermana y tú, Marta, haz lo mismo, trata a todos los chicos como Te gustaría que tu hermano fuera tratado. Pensad que los cuerpos y la personalidad de los demás son tan sagrados como los vuestros.

La sociedad gasta muchas energías en marcar la diferencia entre hombre y mujer, pero no ayuda nada a que nos complementemos, a que nos hagamos amigos, a que nos hagamos el uno al otro más pleno, más persona. Vosotros dos, Marta y Javier, sed de los que construyen una sociedad nueva, donde vivan bien hombres y mujeres, porque todos nos ayudemos a crecer, a desarrollar lo mejor que llevamos dentro y a vivir nuestra propiainclinación sexual, que no todos la vivimos de la misma manera.

Este mundo os necesita. Quizás cada uno de vosotros forme una familia donde se viva el amor, donde nazcan unos hijos felices, constructores de ese mundo nuevo que está por hacer, porque, se me había olvidado recordaros, que el mundo anda muy pachucho, que hay mucha desigualdad social, sexual, racial, y que hace falta gente maja que aporte su grano de arena para que esto funcione
mejor.

Hoy le pido a Dios, que os quiere y os conoce todavía más que yo, que os mantenga bien abrazados, que os sugiera el mejor modo de crecer, de amar, de expresar, de gozar… y que os prepare para que con vuestra presencia desaparezcan algunas de las heridas que entorpecen la felicidad de tanta gente.

Marta, Javier, que viváis la vida con los cinco sentidos, mejor dicho, con los siete, también con sentido del humor y con sentido común. Que no se os quede nada por disfrutar, por amar, por mejorar… Os quiero tanto

MAMÁ

CINCO COSAS PARA DESAPRENDER

1.- El hombre es superior a la mujer en los temas de sexualidad.

2.- Mujeres y hombres siempre estamos discutiendo o buscándonos porque nos interesamos.

3.- Los hombres tienen que aprovecharse de las mujeres y ellas defenderse de ellos.

4.- Los chicos siempre quieren sexo y las chicas tienen que hacer lo mismo para no ser menos.

5.- El otro sexo tiene siempre más suerte. Es un rollo que las chicas se embaracen.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- Mujer y hombre son complementarios y la sexualidad les ayuda en su encuentro y comunicación.

2.- Se nos ha enseñado a hacernos el amor o la guerra, pero no a ser amigos los hombres y las mujeres, que es lo más importante que puede conseguir una pareja.

3.- Hombres y mujeres somos responsables de nosotros mismos y no debemos hacer a nadie nada que no nos gustaría que nos hicieran. Es importante saber respetarse mutuamente.

4.- La relación afectiva-sexual es algo muy valioso y especial que se vive entre dos personas y hay que saber vivirlo con respeto, cariño, responsabilidad y delicadeza. Hay que ser adulto para amar, porque la sexualidad no es un juego de niños, es algo sagrado que brota del amor.

5.- La mujer y el hombre viven la sexualidad de muy diferente forma, ambas son preciosas. Los dos tienen que ser conscientes y responsables de su sexualidad y de las consecuencias posibles.

Mari Patxi Revista Humanizar

CARTAS ALREDEDOR DE LA SEXUALIDAD

1 ESCRIBIR, POR NO CALLAR

Si, mejor escribir de las cosas del sexo que esconderlas, callarlas, envolverlas de oscurantismo y misterio. Por eso me he propuesto conseguir con estas líneas que toquemos los temas cotidianos de la sexualidad con la misma naturalidad con la que ocurren en la vida y con la misma belleza con la que Dios las creó, porque, aunque no lo parezca, fue El, precisamente, el que nos dio estos cuerpos atractivos y nos hizo variados y capaces de seducir y comunicar, para un mejor encuentro de unos con otros y para el disfrute de la pareja y mantenimiento de
la especie humana. ¿No es suficiente importante la misión que la sexualidad tiene en nuestra vida?

CARTAS EN TORNO A LA SEXUALIDAD

Queridos nietos: Me ha extrañado esta tarde oíros jugar y comprobar cuántos nombres usabais el grupo de niños para denominar los genitales. Es curioso. Sabéis nombrar perfectamente cualquier parte del cuerpo y todos sus órganos y resulta que para nombrar los relativos a la sexualidad ya vais aprendiendo los sinónimos de mal gusto que utilizamos los mayores.

 

Mirad, es que en las cosas de la sexualidad, aquellas que nos diferencias a hombres y mujeres, como son el pecho, el pene, la vagina o los testículos, resulta que la gente que siente pudor al hablar de ellos, en vez de hacerlo con naturalidad, los nombra de mil formas distintas, muchas de ellas ridículas y otras feas o misteriosas. Y es que hay personas que creen que le sexualidad, esa atracción que sentimos hombres entre y mujeres, ese juego que hacemos para decirnos el cariño, comunicarnos de forma especial, reproducirnos y sentir placer, es algo malo y que pertenece a la parte oscura y negativa de la persona.

Y me importa mucho que sepáis, ya desde muy pequeños, que no hay nada malo en el ser humano, que todo es bello y atractivo, que cada persona posee una cualidades y un cuerpo único. Nadie tiene las neuronas ni las células como otro y todos poseemos un atractivo que nos hace especiales e irrepetibles.

Ahora sólo notáis la diferencia de si sois niño o niña en vuestros genitales, pero, poco a poco iréis aprendiendo a comportaron de una manera diferente, según vuestro sexo. Algunas veces hombres y mujeres nos comportamos como si fuéramos enemigos y como si no pudiéramos entendernos, pero la realidad es que nos atraemos y nos gustamos, como les ocurre a vuestros padres, abuelos y a todas las parejas que tenéis alrededor.

Y porque se atraen y se quieren, deciden vivir toda su vida juntos y de su amor y su juego sexual nacisteis vosotros, como todos los niños del mundo, que nacen del encuentro de hombre y mujer, de su relación afectivo sexual, que es algo que les une y les pone contentos, que fortalece su relación y su amistad y les hace divertirse juntos y jugar con sus cuerpos y su persona entera.

Poco a poco iréis conociendo cómo están hechas las mujeres y los hombres y cómo se parecen y se diferencian. Pero ahora, como en todo lo que vais aprendiendo, elegid el tener un lenguaje limpio y bonito. Procurad llamar a todas las cosas por su nombre, especialmente a las partes de vuestro cuerpo que son muy importantes y no hay que disimularlas ni ignorarlas. Con esto de la sexualidad pasa como cuando a un niño le dicen que coma “chicha”, en vez de decir carne, como si el niño fuera tonto o incapaz de pronunciar las palabras tal cual son.

Muchos adultos en la sexualidad se comportan como niños y son incapaces de hablar en serio de estos temas y sólo se atreven a decir burradas y ordinarieces, en vez de expresarse como personas inteligentes, que van aumentando sus conocimientos poco a poco, como todo en la vida.

Algunos creen que las cosas de la sexualidad están reñidas con las cosas de Dios, lo que es una barbaridad, pues fue El quien inventó el sexo y el orgasmo y el que dotó al ser humano con este cuerpo y esta personalidad tan bonita y tan única. Lo que a Dios le gusta es que nos gustemos como somos, que nos queramos y que sepamos vivir la intimidad sexual con una persona, no con muchas, pues entonces se pierde capacidad de entrega y de intimidad, así que, de vez en cuando, acordaos de dar gracias a Dios por ese cuerpo único que os ha regalado, de niña o de niño y que un día será de mujer y de hombre, de madre y de padre, preparado para el encuentro y para el amor. Y como las cosas de Dios con lo que tienen que ver es con las cosas del querer, pues es el más interesado en que vivamos una sexualidad feliz, liberadora y entregada.

Yo, desde aquí, quiero dar gracias a Dios por este cuerpo mío de mujer que ha vivido en sí mismo el milagro de ser madre tres veces y la de vivir el encuentro sexual con gozo y con pasión, cada vez con más pasión. ¡Qué bien hace Dios las cosas! ¿Verdad?

Os quiero tanto a todos!!!

CINCO COSAS QUE DESAPRENDER

1.- La sexualidad es algo misterioso, oscuro y pecaminoso.

2.- Dios está pendiente de nuestra vida sexual, para pillarnos en falta.

3.- Los órganos sexuales se denominan de muchas maneras, porque es mejor hablar de ello en tono de broma, que llamar a las cosas por su nombre, e intentar vivir bien la sexualidad.

4.- Es pecado mirarse, gustarse, seducir, variar en el juego sexual y disfrutar en pareja.

5.- El hombre es más macho si tiene más deseo y presume de actividad sexual.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- La sexualidad es un regalo de Dios para la comunicación.

2.- Todas las partes de nuestro cuerpo son bellas, dignas y tienen nombre propio.

3.- Dar demasiada importancia al sexto mandamiento es un error cristiano grave, pues las cosas de Dios tienen que ver con el amor, la justicia, la fraternidad, la felicidad y la plenitud de la persona.

4.- Al final de la vida Dios nos pedirá cuenta de si hemos amado de verdad, y utilizado nuestras capacidades corporales para comunicar el amor, para disfrutar y para fortalecer nuestra pareja o hemos sido pasivos o precipitados sexualmente.

5.- Los temas de sexualidad se deben hablar con naturalidad, pero en clima de comunicación íntima y profunda y no en plan ordinario y jocoso. A veces las personas que tienen problemas con su sexualidad son las que más hablan del tema en tono de broma o se jactan de ello.

Mari Patxi Revista Humanizar

Pareja, familia y sexualidad

PAREJA FAMILIA Y SEXUALIDAD Ponencia Instituto Superior de Pastoral

Mari Patxi Ayerra

Detrás de todo ser humano hay una familia. Es en ella donde uno aprende a ser persona. La ausencia de familia también es la familia soñada de uno. Por otro lado, la familia es la institución que ha sobrevivido a más cambios a través de la historia.

Aunque el FONDO de la familia es el mismo: UNA PAREJA QUE SE QUIERE, COMPARTEN CASA, LECHO Y ATENCIÓN DE LA PROLE, en la FORMA es en lo que se están produciendo una gran cantidad de cambios, de costumbres, leyes, formas y sexos.

Antiguamente el matrimonio era un arreglo de los padres y en algunas culturas el hombre compraba a su mujer. Hoy en día, afortunadamente, chicos y chicas tienen posibilidad de elección, de relación y de conocimiento mutuo, para elegirse entre sí, como la persona con la que van a ser felices.

Hasta hace muy poco tiempo, incluso todavía en algunos países, la relación hombre-mujer estaba marcada por la prepotencia del varón. La mujer no tenía acceso a la cultura ni a las responsabilidades. No tenía derechos y era casi sierva del varón.

De la pareja y de la familia de nuestros abuelos aprendieron nuestros padres, pero ya ahí se rompe el eslabón y ya nosotros y nuestros hijos inventamos otras modelos de familia, que también se reflejan en las leyes. Ocurre siempre que primero cambia la sociedad y después las instituciones y el sistema jurídico.

El Código civil definía el matrimonio como la unión de hombre y mujer que comparten techo y lecho, para su ayuda mutua, reproducción y “remedio de la concupiscencia”, que se comprometen ante la iglesia o la sociedad.

Existía un modelo de familia de vivencia de roles, de reparto de tareas, para todos igual. El hombre se ocupaba del mundo exterior y de conseguir dinero fuera de casa y la mujer era la responsable de las necesidades del hogar. Entre ellos habrán existido matrimonios felices, incluso admirables, pero hoy no nos sirven, ya que mujeres y hombres tenemos otras necesidades y planteamientos de vida.

Antes todos nuestros comportamientos en la vida familiar estaban prácticamente uniformados, en cuanto al respeto, la autoridad, los roles y los modelos concretos de pareja y familias.

YA NO NOS SIRVE EL MODELO TRADICIONAL DE FAMILIA.

Algunos afirman que el matrimonio es una institución caducada, que no tiene porvenir, que se ha supervalorado el amor. Están surgiendo nuevos modelos de parejas, como respuesta a las nuevas necesidades de la vida actual. Algunos jóvenes tienen miedo a repetir la relación rutinaria que ven en sus padres: “acostumbrados a la costumbre”, sin ilusión, sin comunicación entre ellos y viviendo una vida gris y repetitiva. Este es el bien llamado “matrimonio tumba del amor”, en el que han terminado muchas relaciones que no se han ocupado ambos de mantener vivas.

Los hijos relativizan los modelos anteriores y tienen miedo al compromiso, pues prefieren vivir juntos el tiempo que dure la ilusión, en vez de estancarse en una relación de pareja sin vida. Por eso muchos de ellos temen casarse por la iglesia, ya que es más difícil la ruptura oficial.

La expresión matrimonio viene de matren munere, es decir, proveer a la madre del alimento y de las necesidades, mientras está criando a los hijos. El movimiento feminista fue el que cambió el papel de la mujer en la sociedad y se recuperó el término pareja que viene de paridad y de igualdad. Desde entonces se está luchando en las parejas para conseguir un mejor reparto de tareas y roles, se está trabajando por la igualdad y hombres y mujeres están pasando de dejar de hacerse el amor y la guerra, para intentar ser amigos.

CAMBIA LA LEY

Y, como tras el cambio de las personas, se produce el de la sociedad y el de las instituciones, desde julio del 2005 cambió la ley y el Art. 68 del Código Civil dice que “en el matrimonio, los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Deberán además compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y de otras personas dependientes a su cargo”. En otros artículos afirma que “el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o diferente sexo”; que “los cónyuges son iguales en derechos y deberes”; y que deberán respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia”.

En Madrid si no se dice lo contrario, se casan en régimen de bienes gananciales, mientras que en Cataluña lo hacen normalmente en régimen de separación de bienes.

Pero las parejas se rompen con demasiada frecuencia y aparece en escena una nueva profesión; los mediadores familiares, que intentan que las separaciones se lleven a cabo de mutuo acuerdo, para evitar el sufrimiento de la pareja y de los hijos. Hoy las parejas se amenazan con la separación con demasiada naturalidad, lo que les lleva a luchar menos por su relación. Nadie conoce la fórmula del éxito de una relación, pero sí la del fracaso.

LA MUJER EN EL MUNDO LABORAL

La integración de la mujer en el mundo laboral ha producido una serie de cambios sustanciales en la familia. Ella tiene autonomía económica, lo que hace que no se sienta atada al varón para toda la vida, o, mejor dicho, que si quiere separarse porque no se aman o son incompatibles, cuenta con una seguridad económica que le hace autónoma y no dependiente como fueron las generaciones anteriores, que muchas parejas siguieron por dependencia económica, en vez de por una historia de amor.

Las tareas domésticas que siempre fueron responsabilidad femenina, han pasado a repartirse entre los dos o entre toda la familia, lo que ha cambiado significativamente la forma de reparto del tiempo, del ocio y del trabajo. Una gran parte del tiempo de ocio se dedica a “hacer la compra” y hay más tensiones por el reparto de las tareas domésticas, pues las jóvenes no quieren verse a sí mismas atadas a la casa, como la generación anterior y tienen, en muchos casos, un gran rechazo al mundo doméstico. Los hombres, en cambio, aunque su modelo masculino no se ocupaba del hogar, están asumiendo las tareas domésticas, en muchos casos con mayor responsabilidad y dedicación que ellas, pues les supone un menor conflicto interior el realizarlas.

Los hijos se educan y atienden entre ambos. Tarea que siempre fue realizada por la madre y aparecen las guarderías y los canguros, de forma que en todo centro comercial hay un “parking children” o aparcamiento de niños, que consiste en una piscina de bolas o en un lugar para entretenerles, jugando o pintando, mientras sus padres hacen la compra, van al cine o a tomar algo. Estos centros comerciales se han convertido en las “nuevas catedrales del consumo” donde toda la familia se entretiene, a la vez que se ocupa de sus necesidades básicas.

Otro cambio significativo en la pareja actual es que la mujer es sexualmente activa. Lo que mejora su relación con el hombre y le mantiene más atractiva y joven durante más tiempo. Aunque esto también acarrea una vivencia de la sexualidad precoz y una insatisfacción constante con el propio cuerpo, ya que todo el mundo quiere mantener su imagen joven, como las modelos que ofrece constantemente la sociedad de consumo.

Se ha devaluado la virginidad y la fidelidad, hasta el punto de que, según las estadísticas, sólo uno de cada diez matrimonios es fiel… Se legaliza el aborto y aumenta su frecuencia, aunque antes se hacían de forma oculta y peligrosa. ASe legaliza la píldora del día siguiente y el preservativo es de fácil acceso, aunque se producen una gran cantidad de embarazos de adolescentes.

Ante tanto cambio, ya no hay pautas concretas de nada y cada uno tiene que estar inventando constantemente su propia familia.

LA PAREJA, UNA HISTORIA DE AMOR

Todos sabemos que la relación de la pareja y de la familia se basa en el amor y se nutre de comunicación. Amar y ser amado es una de las necesidades básicas del ser humano. Es más, cuando uno se siente amado, es decir aceptado, querido en su totalidad, potenciado, tiene una sensación de plenitud, de energía vital que le magnifica y le transciende. En cambio, cuando uno no tiene cubierta su necesidad de amor anda como perdido por la vida, descolocado, hasta que encuentra su madurez afectiva. La pareja esta formada por dos personas que se aman y deciden compartir el resto de sus vidas. El otro es una persona que te elige, y se siente elegido por ti, para vivir la vida juntos y hacer que ambos os cumpláis.

En el día a día de una pareja, se quieren, cubren sus necesidades básicas y se ayudan a ser personas. Es en estas necesidades básicas donde está el cambio fundamental. La casa, la ropa, la comida y el dinero ya son responsabilidad de ambos. Cómo se repartan estas tareas influirá en la forma de vida y en la armonía de su relación.

La pareja vive una explosión de enamoramiento que dura unos años, posteriormente esta relación pasa a convertirse en AMISTAD o en RUTINA. Hay muchas más parejas con una relación rutinaria que con una relación de amistad. Y es que la pareja se nutre de comunicación, se va haciendo cuando los dos se cuentan la vida, comparten lo que son y lo que fueron, lo que sueñan, lo que temen, lo que aman, lo que les divierte y lo que les pone mal.

Si se cubren mutuamente la necesidad de saberse amados, valorados, autónomos y en pertenencia, se sentirán felices y con deseo de seguir unidos. Necesitarán tiempo para el amor y para contarse la vida. Poner una dosis de romanticismo, pasión y aventura les hará más excitante el camino. Tendrán que cuidar de seducirse, de reconquistarse, de no dejar que se les desgaste el amor, que es como un fuego, al que si no se le echa leña se apaga.

Cuando una pareja formaliza su relación, con el matrimonio o la vida en común, en la fase de enamoramiento, sin haber pasado todavía a la fase de la amistad, puede suceder que la rutina y la cotidianidad apaguen esa relación amorosa, si no deciden ser amigos, es decir algo más que compartir la casa, la economía, el ocio y la relación corporal. En cambio, cuando una pareja siente que son amigos, que están cada día más cerca el uno del otro y notan que cada uno ayuda a su pareja a realizarse, a cumplirse, a llegar a ser el mejor él posible, buscarán el tiempo para dos, a pesar de las dificultades de la vida diaria y se irán haciendo pareja y familia.

A una gran parte de las parejas de hoy se les “muere la relación” aplastada por la aceleración de trabajo, ocio, amigos y realización personal, porque no han sabido sacar tiempo para ellos para cuidar el nosotros, ese espacio común que se va haciendo poco a poco, a base de intimidades, encuentros, palabra y silencio.

AMOR Y SEXUALIDAD

La relación afectivo sexual es de vital importancia en una relación y llegará a ser una fusión total, una comunión plena cuando se viva desde la parcela física, mental, social y espiritual de la persona, cuando se de el encuentro de dos vidas en la danza amorosa de sus cuerpos y sus almas. Con los años irán aprendiendo a recorrer los rincones del cuerpo del otro y a disfrutar más cada día, lo que les producirá un sentimiento de complicidad, de unión y de entusiasmo que revitalizará la pareja, si cuidan con creatividad, humor y belleza esta parcela tan especial de una relación.

A mi parecer, se pueden comparar las relaciones sexuales con una escalera, en la que, al término de la misma, existe una puerta que podría ser el coito. Todos sabemos cómo es este final. Todos conocemos el primer peldaño de una relación, ese rozarse mano a mano que le pone a uno los pelos de punta y le da un escalofrío que le recorre desde el dedo del pie al último cabello de la cabeza; ahí es donde comienza la atracción de los cuerpos. Entre el primer escalón y el último, hay muchos peldaños de ternura, de contarse la vida, de caricias, de recovecos, de recorrerse, sentirse, gustarse el uno al otro…

Y, como la naturaleza está tan bien inventada, todo ese juego amoroso es el que va dilatando a uno y a otro para llegar a ese orgasmo pleno que sería la puerta del final de la escalera. Del número de peldaños que tenga nuestra relación amorosa, del tiempo y el interés que nos dediquemos, del cuidado del otro, del saber pedir lo que uno necesita, de ser exquisito y variado en los detalles, de la no precipitación, depende el éxito final. No hay que olvidar que el placer no es solamente llegar al orgasmo, sino que todo el juego amoroso, toda la ascensión de esta escalera, es ya el placer en sí mismo, que puede culminar o no necesariamente con el orgasmo.

Hay relaciones tan rápidas, tan urgentes, que se fuerza esa puerta de entrada y esa relación es dolorosa, ya que no se ha preparado con la ternura y el juego anterior. También, comenzar nuestra relación, por los últimos peldaños, sin haber cuidado ternuras preliminares, dificulta la «armónica entrada de los dos por la puerta grande».

Para disfrutar más de la sexualidad, se necesitará tiempo y madurez psíquica para que llegue a ser una experiencia de encuentro y relación. A la fusión con el otro se llega mediante el diálogo, el respeto, la ofrenda de cada uno, la creatividad y la iniciativa compartida. A veces se busca la técnica perfecta, lo cual predispone a la frustración, al temor a «fallar», y se olvida la comunicación, el lenguaje de los cuerpos, la intensidad del momento.

CALIDAD SEXUAL Y COMUNICACION

Hemos pasado de una monotonía sexual a buscar tanto la variedad que se está más preocupado en los «efectos especiales» que en lo que cada uno siente por sus adentros. Se habla mucho de cantidad sexual y no de calidad en la comunicación, y mucho menos aún de la calidez en la relación. De todas formas, a vivir el acto sexual se aprende juntos. Así se crea un clima de complicidad y juego que lo hace más tierno, creativo y bonito, y al que favorece el cuidado del propio cuerpo, del entorno y de los detalles, con el fin de renovar el amor.

La sexualidad puesta al servicio de los dos se convierte en un medio de lenguaje y comunicación que enriquece a la pareja y hace crecer en el amor. Es un lenguaje en el que intervienen todos los sentidos y en el que la piel es muy importante. No es coraza ni muralla, sino lo que nos une al otro a través de esos millones de puertas que son los poros y terminaciones nerviosas.

Necesitamos ponernos desde lejos para ver al otro a distancia, para que la rutina no rompa nuestro interés, nuestra capacidad de sorpresa. Intentar verlo como si fuera por primera vez porque, para seguir siendo amigos, hay que practicar el arte de empezar cada día.

Pero la sexualidad ha cambiado, para bien y para mal. En unos casos se produce un mayor encuentro entre los dos, siendo activos, tiernos y creativos ambos. Pero para otros se ha trivializado tanto que se ha convertido en algo puramente físico y gimnástico, que se prueba ya desde la adolescencia, con un culto excesivo al cuerpo y a la actividad sexual, sin afecto ni compromiso por parte de ninguno de los dos.

Puede confundirse la atracción sexual con el enamoramiento y es algo muy diferente. Puede atraerte mucho una persona, incluso hacerte sentir pletórico y minimizarte otras parcelas de tu vida y de tu forma de ser. Hay que cuidar que el otro te plenifique, te potencie y te haga mejor (más divertido, más cálido, más comprometido, más…). Si el otro te empobrece es que no es lo mejor para ti, y viceversa.

QUÉ PINTA DIOS EN TODO ESTO?

Cuando uno tiene una historia de amor con una persona y también tiene una historia de relación con Dios, siente el deseo de hacerle partícipe de su relación y comunicarse también los dos con El. Y sabe que celebrar el sacramento del matrimonio es ponerse los dos en manos de Dios para que El, con su amor y su fuerza los bendiga, potencie y acurruque.

La boda en la iglesia es reconocer el amor ante los amigos y presentar ese trío que forman Dios y ellos dos y que pretenden ser compañeros para toda la vida, con un estilo de vivir el amor que proclaman públicamente, ante sus conocidos, sean creyentes o no. Dios será alguien muy importante en su vida y lo proclaman ante la sociedad. Y Dios que nos ha soñado felices y alegres, y que tiene un proyecto de magnificar a cada uno de los miembros de esa pareja, les acompañará y bendecirá para vivir esta historia de amor y de humor durante el resto de sus vidas.

La familia es un espacio privilegiado para proyectar la fe; es donde los niños aprenden a integrar a Dios en su vida y es desde la familia desde donde se va viviendo la iglesia doméstica y la parroquial. La familia es el centro integrador de la fe y sus valores y es la base de la acción apostólica y del compromiso con la justicia.

Las opciones como creyentes las toman los padres cuando los hijos están en época de crecimiento y son una forma de transmisión de valores y de transmisión de vida en abundancia.

Un problema serio que nos encontramos es que muchos creyentes se sienten incapaces de seguir la doctrina de la iglesia en materia sexual. Los jóvenes españoles dejan a un lado sus creencias cuando se trata de hablar de sexo. Mucha gente se siente con Dios, pero de espaldas a la iglesia. No se comprende la postura eclesial ante el uso de anticonceptivos y ante las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Los jóvenes, a medida que van conquistando su libertad y autonomía de pensamiento y actuación, van disminuyendo la importancia de los requisitos morales y culturales. No les coincide la abstinencia sexual con la religiosidad.

CUANDO VIENEN LOS HIJOS

Los hijos rompen el tiempo de los dos. Hoy en día se espera a tener un hijo hasta que tienen cubierta su realización profesional y una economía más holgada, con la convicción errónea de que un niño necesita infinitas cosas, que se encarga de ofrecer nuestra sociedad de consumo y que les convierte en “máquinas de gastar dinero” aún antes de nacer, en la explosión de boutiques de bebés que proliferan a nuestro alrededor y que pretenden convencernos de que uno no es un buen padre si no le compra la cámara para vigilarle de noche, la moto de Pedrosa, el wc. que aplaude al niño y le felicita por su deposición, la silla mágica, el balancín, el superbabero…

La pareja que esperaba ilusionada al niño y que lo puede vivir con exquisita ternura, se desencanta cuando nace porque se sienten entregados de alma y cuerpo, durante las 24 horas del día a ese ser que no tiene más que necesidades, que se interpone entre los dos y que les ha hecho dejar de ser amantes para convertirse sólo y exclusivamente en padres de esa maravillosa criatura. Al mismo tiempo que se sienten orgullosos del niño les brotan sentimientos de culpa porque tienen que trabajar, quieren superprotegerle y comprarle de todo, le adoran y en el fondo tienen sentimientos de rechazo porque es un invasor que les ha cambiado la vida, pero no se permiten expresar este sentimiento sino que adorarán a su bebé, igual que sus abuelos y tíos y le convertirán entre todos en un pequeño tirano que les complica la vida enormemente y que, sobre todo, ha dejado herida su vida sexual, sus ratos de intimidad y su romance, como no estén muy atentos a poner límites al pequeño vástago invasor. Estos padres luego serán incapaces de educar para la responsabilidad, se volverán permisivos, se sentirán atados de pies y manos ante una enfermedad que les descoloca el horario laboral o ante cualquier otro requerimiento escolar o cotidiano de la vida del niño.

Con la llegada de los hijos suelen producirse algunas crisis de pareja, por que pueden abandonar un poco su romance y dejar que el matrimonio se convierta en la tumba del amor, lleno de aburrimiento, estrés, falta de ocio común, intrusismo de los abuelos, que al tiempo que colaboran en la atención al nieto, invaden la intimidad de la familia. Si la pareja consigue equilibrar la paternidad con su tiempo de a dos, disfrutará plenamente de esa etapa bonita de ver crecer a los hijos, mientras ellos se van sintiendo más unidos y más maduros.

También el cansancio físico, el estrés laboral, la lucha por la conciliación de la vida laboral y familiar, son dificultades nuevas en las parejas, que hay que ir sorteando. Otras parejas en vez de plantearse la paternidad, montan su vida orientada hacia el ocio y la aventura, muchas de ellas por el temor a adquirir responsabilidades.

DIFERENTES MODELOS DE FAMILIAS

Hoy en día se dan todo tipo de parejas y familias. Aunque la familia nuclear clásica sigue siendo mayoritaria, ya no es la única con prestigio social. Las hay monoparentales, fruto de separación, las hay del mismo sexo, las hay de separados que forman parejas cruzadas, con hijos de otros padres, otras tienen hijos adoptados o inseminados artificialmente, de madre o padre soltero o casados, parejas interculturales, de diferentes religiones, edades y valores. Hay abuelos que crían a sus nietos. Hijos adultos que se quedan eternamente en casa de los padres…

También se dan parejas de conveniencia, en la que juntan el sueldo de los dos, compartiendo casa, “sin molestarse”, pasando la navidad cada uno con su familia y las vacaciones con sus respectivas pandillas.

Hay quien vive feliz, hay quien está instalado en el desencanto y hay quien rompe su relación. Dicen que en España, en el año 2005, cada 4 minutos se separa una pareja y que cada 2´se casa otra…

Ante esta variada situación, habrá que dirigir nuestros esfuerzos en modificar lo cambiable y en buscar formas creativas para vivir lo mejor posible con lo que nos toque a cada uno. Pero será necesario echarle imaginación, amor y tiempo para reinventar continuamente la familia y que no se quede estancada en la rutina. Hoy se trivializa todo, se prueba todo, se consume todo y la familia es algo mucho más serio, que no se puede ser usar y tirar.

En pocos años ha cambiado todo tanto que las estrategias de navegación para la vida ya no sirven de unas personas a otras y de una generación a otra. Hoy convivimos con jóvenes que piden permiso de paternidad para criar a su hijo, porque cuidar a un bebé, afortunadamente, ya no es femenino ni masculino; con parejas de solo amor-pasión que firman el contrato de matrimonio sin haber leído la letra pequeña y en cuanto se les pasa el capricho amoroso, rompen su relación en busca de novedad; con familias que viven historias de amor y de amistad intensas; con triunfadores laborales que sacrifican a su familia, en aras de su profesión… y así un largo etcétera de vidas variadas.

La realidad es que todos llevamos a la espalda una familia, que es aquella en la que nacimos; que tenemos que dejar brotar nuestro entusiasmo para aprender el arte de inventar la mejor manera de vivir en la familia presente, o en la propia comunidad religiosa, que funciona prácticamente como cualquier familia; y sobre todo, la que más urge es que construyamos entre todos la gran familia humana, esa en la que todavía muchos viven muy mal, porque le falta el amor y la justicia.

Mari Patxi Ayerra

PAREJA, FAMILIA Y SEXUALIDAD

Mari Patxi Ayerra

LA FAMILIA DE AYER Y LA DE HOY

La familia es la institución que ha sobrevivido a más cambios a través de la historia.

Aunque el FONDO de la familia es el mismo: UNA PAREJA QUE SE QUIERE, COMPARTEN CASA, LECHO Y ATENCIÓN DE LA PROLE, en la FORMA es en lo que se están produciendo una gran cantidad de cambios, de costumbres, leyes, formas y sexos.

NUEVAS SITUACIONES, NUEVAS MANERAS DE VIVIR EN PAREJA.

PAREJA ,SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

NECESIDADES BÁSICAS DEL HOMBRE Y DE LA MUJER DE HOY

LA FAMILIA COMO COMUNIDAD DE PERSONAS

FAMILIA COMO LUGAR DE VIDA PLENIFICADORA

LA FAMILIA COMO ESPACIO DE SOCIALIZACIÓN DEL INDIVIDUO

LUGAR QUE OCUPA DIOS EN LA FAMILIA DE HOY

HIJOS, EDUCACION, TRANSMISIÓN DE VALORES

VIDA FAMILIAR Y COMUNICACIÓN

NUEVOS MODELOS DE RELACIONES, separaciones, nuevas parejas, hijos, homosexualidad